Lactancia materna en Barrio Nuevo: el apoyo que necesitan las madres para no sentirse culpables
¿Amamantar o no? En Barrio Nuevo, un equipo de salud derriba mitos y acompaña a las madres para que ninguna se sienta culpable. ¿Cómo lo logran?
Amamantar puede convertirse en un desafío lleno de dudas y presiones. En el CAPS de Barrio Nuevo saben que los mitos y la falta de contención pesan más que la técnica. Por eso, durante la Semana Mundial de la Lactancia Materna, contaron cómo acompañan a las mujeres para que ninguna se sienta juzgada. La clave: derribar creencias falsas y sostener a la madre, más allá de la teta.
Del 1 al 7 de agosto se celebra la Semana Mundial de la Lactancia Materna, y en este contexto, el equipo de salud del CAPS de Barrio Nuevo decidió abrir el juego. La obstetra Florencia Ponce y las técnicas en agentes sanitarias Mirta Pranao y Lourdes Espinoza trabajan a diario con embarazadas y madres en talleres donde la lactancia genera más preguntas que certezas.
En diálogo con ANRoca, las profesionales revelaron cuáles son las inquietudes que más se repiten, sobre todo entre quienes atraviesan su primera maternidad: “no le va a satisfacer”, “no lo llena”, “no le engorda”. Frases que encienden la alarma y que muchas veces llevan a las madres a sentir que no están a la altura.
¿Qué hay detrás del miedo a que la leche no alcance?
El equipo trabaja para desarmar esos mitos con información clara, pero también pone el foco en algo más profundo: las emociones de la madre. La presión que sienten durante el embarazo y después del parto puede ser abrumadora. “No todas las mamás pueden dar la teta y por eso no tienen que sentirse mal. No soy una mala mamá, no va a crecer sano: eso es mentira”, explicaron las profesionales.
La mirada del equipo va más allá de la alimentación. Para ellas, el vínculo entre madre e hijo no se reduce a la lactancia. “Hay personas que no pueden dar la teta y por eso no tienen que sentirse mal”, remarcaron. Y fueron contundentes: “Nos parece mucho más saludable una madre que esté bien y dándole mucho amor a su bebé con una mamadera, a que una madre no pueda y no esté bien psíquicamente y mentalmente”.
Esto no significa que dejen de promover la lactancia. Al contrario, sostienen que sus beneficios son múltiples, pero que la tarea es acompañar a quienes desean amamantar y también contemplar las situaciones particulares. Además, aclaran que algunas dificultades no implican falta de leche: en muchos casos, hay problemas con la técnica de amamantamiento. Por eso, el acompañamiento empieza durante el embarazo y continúa después del nacimiento, tanto en los talleres como en la atención diaria.
La familia, un eslabón clave
Pero la red no termina en los profesionales. El equipo del CAPS destaca que la familia juega un papel fundamental en un proceso que puede ser especialmente demandante para una mujer que acaba de tener un hijo. “Siempre generar la comprensión tanto de la familia como del centro de salud y que la persona, la mamá, se sienta que no está sola”, remarcaron.
Y explicaron el contexto: “Cuando uno va a parir está sensible. Los vínculos se transforman durante el embarazo y post embarazo”. Cuando la mujer vuelve a su casa, “donde ya tenés más niños demandantes, donde no tenés una red de contención, a veces se hace difícil dar la teta”. Por eso, el acompañamiento no se limita a enseñar una técnica: implica que la mujer tenga un espacio para decir que algo le cuesta, que está cansada o que necesita ayuda.
Beneficios, mitos y una mirada más amplia
En los talleres también se habla de los beneficios de la lactancia materna. Las profesionales explicaron que la leche aporta anticuerpos y protege al bebé, y que durante los primeros seis meses puede ser la alimentación exclusiva. Además, tiene beneficios para la madre y representa un ahorro económico al no necesitar fórmula.
Sin embargo, la información vuelve a chocar con los mitos cotidianos. Para el equipo de salud, desarmar esas creencias es importante, pero también lo es evitar que la promoción de la lactancia se convierta en otra forma de juzgar a las mujeres. “Muchas veces a las mujeres estamos constantemente juzgadas por todo: si amamantamos o no amamantamos, si parimos por vía vaginal o parimos por cesárea”, reflexionaron.
El lema de la Semana Mundial de la Lactancia Materna 2026 es “Lactancia materna para un comienzo sostenible en la vida: fortalecer lo que funciona”. Y justamente esa última parte es la que las profesionales rescatan como síntesis de su trabajo. En el CAPS de Barrio Nuevo, el acompañamiento empieza incluso antes del nacimiento, con talleres de embarazo, controles y recorridas a pie de las agentes sanitarias. Allí, las mujeres pueden hacer preguntas, compartir experiencias y construir un vínculo de confianza con el equipo. “Tratamos de llegar un poco más, porque ese es el objetivo del CAPS, un centro de salud que está disponible para la comunidad”, resaltaron.
Porque detrás de la pregunta sobre si la leche alcanza o si el bebé se alimenta bien, hay una madre con preocupaciones: ¿lo estaré haciendo bien?, ¿qué pasa si no puedo?, ¿voy a ser una buena mamá?. Y allí es donde el equipo de Barrio Nuevo busca poner el foco: que la lactancia sea una experiencia acompañada y que las dificultades no se transformen en un manto de culpa.