Lactancia materna en San Juan: los mitos que aún ponen en riesgo la salud de madres y bebés
¿Sabías que muchos mitos sobre la lactancia ponen en riesgo la salud de madres y bebés? Una especialista sanjuanina revela la verdad detrás de las creencias más comunes.
La Semana Mundial de la Lactancia Materna, impulsada por la OMS y Unicef, se celebra del 1 al 7 de agosto bajo el lema 'Lactancia materna: un inicio sostenible en cualquier circunstancia. Fortalezcamos las acciones que funcionan'. En San Juan, la campaña no solo busca difundir beneficios, sino también derrumbar creencias que condicionan decisiones familiares.
Mariana Maurin, licenciada en Psicología y asesora de lactancia, integrante del Grupo de Trabajo de Lactancia Materna de la Sociedad de Pediatría Filial San Juan, señaló a Diario de Cuyo que 'la desinformación tiene consecuencias reales en la salud de las madres, de los bebés y del entorno. Los mitos se combaten con información y conocimiento científico'. Muchas de esas falsas creencias provienen de costumbres antiguas, por lo que resulta clave revalorizar el dato científico para el bienestar del recién nacido y su madre.
¿Por qué la leche materna es irremplazable?
La leche materna es el alimento ideal para el recién nacido por su composición, adaptada a las necesidades del organismo. 'Es lo que la naturaleza nos ha brindado para la vida. Se absorben todos los nutrientes y sigue siendo el mejor alimento para el bebé. La fórmula intenta imitarla y, cuando es necesaria, es un buen recurso, pero la lactancia es un proceso biológico y también cultural', explicó Maurin.
Los beneficios alcanzan a ambos: en los bebés fortalece el sistema inmunológico, aporta nutrientes y factores bioactivos, y favorece el desarrollo. En las mujeres, ayuda a la recuperación posparto, reduce el riesgo de enfermedades y contribuye al bienestar emocional, disminuyendo incluso la posibilidad de depresión posparto.
'La lactancia es un acto de cuidado que alimenta, protege y conecta. Es nutrición, pero al mismo tiempo fortalece el vínculo entre la madre y el bebé. Es salud para ambos y también un apoyo para toda la familia', resumió la especialista.
Mitos que persisten y cómo desterrarlos
A pesar de la evidencia científica, aún circulan creencias que dificultan el sostenimiento de la lactancia. Estos son los más comunes:
“Tengo poca leche”: uno de los mitos más frecuentes. Según Maurin, en la mayoría de los casos las mujeres producen la cantidad que su bebé necesita, y las dificultades suelen estar ligadas a un mal agarre o a expectativas poco realistas.
“Si el bebé llora es porque la leche no lo alimenta”: el llanto puede deberse a necesidad de contacto, sueño, incomodidad o malestar físico. Es una forma de comunicación del bebé, no necesariamente hambre.
“Después de los seis meses la leche materna ya no alimenta”: la ciencia demuestra lo contrario: sigue aportando nutrientes, defensas y factores bioactivos durante toda la lactancia, complementando la alimentación.
“No podés amamantar si estás enferma o tomando remedios”: en la mayoría de las enfermedades comunes, amamantar protege al bebé gracias a los anticuerpos. Muchos medicamentos son compatibles, pero siempre hay que consultar a profesionales capacitados.
A estos mitos se suman viejas recomendaciones sobre horarios. 'Todavía hay quienes dicen que el bebé debe tomar cada dos o tres horas durante diez minutos en cada pecho. Hoy sabemos que la lactancia debe ser a libre demanda. Un bebé puede pedir el pecho cada una hora y eso es completamente normal porque la leche materna se digiere rápidamente', afirmó Maurin.
El trabajo en San Juan
El Grupo de Trabajo de Lactancia Materna de la Sociedad de Pediatría Filial San Juan nació a comienzos de 2024 como un espacio interdisciplinario con profesionales de Neonatología, Tocoginecología, Medicina Familiar, Nutrición, Psicología y Puericultura. Desde entonces, realizan capacitaciones, actividades comunitarias y campañas de difusión basadas en evidencia científica.
Entre sus proyectos, apoyan la creación del Banco de Leche Humana en San Juan, impulsado por la doctora Cecilia Olivares. Varias integrantes ya cursan una diplomatura en manipulación y procesamiento de leche humana para estar preparadas.
'Trabajamos todo el año con profundo compromiso porque acompañar la lactancia es una inversión en la salud presente y futura de la población. No se trata solo de mejorar indicadores, sino de construir una cultura que valore, proteja y acompañe la lactancia como un derecho de los niños y una responsabilidad compartida por toda la sociedad', concluyó Maurin.