Lágrimas y honores: así despidieron a los héroes de la tragedia aérea en San Juan
¿Cómo despidió San Juan a los héroes caídos en la tragedia aérea? Una ceremonia llena de lágrimas y honores que no te puedes perder.
Una multitud se congregó este sábado en la Catedral San Juan Bautista para dar el último adiós a los cuatro sanjuaninos que murieron en el accidente del helicóptero en Valle Fértil. La ceremonia, cargada de emoción, incluyó una misa, honores fúnebres y un cortejo que recorrió los lugares donde las víctimas prestaron servicio.
Desde temprano, efectivos de la Policía de San Juan, bomberos voluntarios y vecinos se acercaron a la iglesia para acompañar a las familias. El clima era de profundo dolor, pero también de reconocimiento a quienes dieron su vida por los demás.
¿Quiénes eran las víctimas?
El helicóptero se dirigía a combatir un incendio en La Rioja cuando se desplomó en Valle Fértil. En la aeronave viajaban Carlos Heredia, director de Protección Civil; Marcelo Germán Videla, subjefe de la Policía; Rubén Castro, jefe de Bomberos; y Jorge Carbajal, segundo jefe de esa división. También perdieron la vida el piloto Matías Valenzuela y los brigadistas Andrés Bosch y Rodrigo Aimetta.
Todos estaban vinculados a la prevención y respuesta ante emergencias, lo que hizo que la tragedia golpeara aún más a la comunidad.
La despedida con honores
Tras la misa, se realizaron los honores fúnebres correspondientes. Con un solemne aplauso y mientras sonaba el campanil, los restos fueron trasladados uno por uno: primero Heredia, luego Videla, Castro y finalmente Carbajal. La Banda de Música de la Policía entonó la Marcha Fúnebre mientras la gente aplaudía emocionada.
Pasadas las 11, el cortejo inició su recorrido. La primera parada fue en la Central de Policía, donde colegas y autoridades se despidieron del comisario Germán Videla. Luego, en Protección Civil, para homenajear a Carlos Heredia. Finalmente, en Bomberos de la Policía, en calle Mendoza, para rendir tributo a Rubén Castro y Jorge Carbajal.
El último destino
El cortejo se dirigió al Cementerio de la Capital, donde decenas de personas esperaban para dar el último adiós. Los restos fueron llevados al Panteón Provincial, donde se realizó la ceremonia final. La imagen del cementerio reflejaba el impacto que esta tragedia dejó en toda la provincia.
Las víctimas fueron despedidas con honores y el reconocimiento de una comunidad que valora su vocación de servicio. Su legado permanecerá en la memoria de San Juan.