Las bandadas que arrasan una plantación entrerriana: "De 300 plantas no dejaron ninguna"
Bandadas de 500, 600 o más loros y una chacra entrerriana que quedó sin una sola nuez: un productor de Larroque contó cómo el ataque se volvió imparable y qué reclama al Estado para frenarlo.
Un productor de Larroque denunció que las bandadas de loros destruyeron por completo una chacra de 300 plantas de nuez pecán y reclamó herramientas al Estado para frenar el avance sin dañar a las aves. Fabricio Fiorotto, que trabaja junto a sus hermanos Sergio y Norberto en el departamento Gualeguaychú, aseguró que la última campaña marcó un punto de inflexión para los productores de la zona.
Un problema que se profundizó
En diálogo con Elonce, Fiorotto explicó que los loros no son una amenaza nueva, pero que este año la situación se descontroló. "Veníamos viendo que aprendían muy rápido dónde está ubicada la planta y en qué lugar está la nuez más fácil para romper. Este año explotó: eran bandadas muy grandes, de 500, 600 o más loros", relató.
El productor describió cómo las aves atacan los frutos incluso antes de que maduren. "Se posaban sobre una planta, tiraban las nueces al suelo todavía verdes y después bajaban y rompían la nuez verde, el capullo de afuera. Una vez que la nuez ya no sirve más, después madura, la tiraban al suelo y la rompían también", detalló.
El daño no se limita al fruto: cuando una rama o una hoja se interpone, el loro también la corta. Fiorotto contó que, por recorrer los establecimientos a diario, ya reconocen las señales previas al ataque: "Cuando el loro está cortando la rama es porque va a caer la nuez en algún momento. Ya lo estudiamos".
"Perdimos todo, todito"
El caso más grave ocurrió en una chacra de aproximadamente 300 ejemplares que Fiorotto cuidaba junto a su esposa. "Hubo una chacra que cuidábamos acá con mi señora, de 300 plantas, que no dejó ninguna. Perdimos todo, todito", lamentó.
Al recordar ese episodio, el productor no ocultó la tristeza: "Creo que en esa filmación hasta casi estoy llorando. Es triste lo que pasó en esa chacra. Fue muy triste".
En otro establecimiento, con unas 800 plantas en producción, calcularon una pérdida cercana al 20%. "Nosotros sacábamos la cuenta de que, de las 800 plantas, quizás 100 no produjeron nada por culpa de los loros", indicó.
Las variedades de cáscara más blanda fueron las más castigadas. "En otra chacra chica que cuidamos, la parte de la nuez de cáscara más blanda no se cosechó. No quedó ninguna nuez tampoco en ese predio", afirmó.
Sin herramientas y sin respuestas
La familia probó distintos métodos para proteger la producción, pero ninguno dio resultado. "Herramientas no tenemos ninguna. Hemos probado ultrasónicos, bombas de estruendo, jaulas, nos mostraron una trampera, pero no hay resultado", sostuvo. Sobre los dispositivos ultrasónicos, aclaró que al principio parecían efectivos, aunque después comprobaron que la señal se perdía entre las plantas.
Ante la falta de soluciones, Fiorotto empezó a llamar a medios y a referentes políticos. "Empecé a llamar a distintos medios y también a la política, porque si nosotros no tenemos los medios, por ahí los podés conseguir por intermedio del Estado. No para que nos solucionen el problema, sino para que nos den los medios", explicó.
El productor advirtió que la situación se replica en otras zonas de Entre Ríos. "Llamé a otros productores de Galarza y de la zona de Crespo. Me dijeron que estaban teniendo el mismo problema, no tan grave como nosotros, pero ya lo están teniendo", señaló.
El reclamo al Estado
Fiorotto pidió que la provincia estudie alternativas para que los productores puedan proteger sus cultivos con métodos permitidos. "Que se haga algo en la provincia, que el Estado tome algunos medios para que nosotros tengamos esas herramientas sin tener que hacer daño a nadie", reclamó.
Y advirtió sobre el riesgo de que la falta de opciones legales empuje a algunos damnificados a buscar soluciones prohibidas. "No queremos llegar a eso. Hoy está prohibido porque en algún momento se hizo daño", remarcó.
Para el productor, el problema debe abordarse antes de que las pérdidas se profundicen en las próximas campañas. "Hay que tomar el toro por las astas y empezar con el loro, con el chancho jabalí y también con el ciervo axis", concluyó.