Las Fuerzas Armadas venezolanas definieron el acuerdo petrolero con EE.UU. como una decisión “para la paz”
Ceden más del 20% de las reservas de crudo y lo defienden como un pacto de cooperación, no una subordinación. Pero hay un detalle del convenio que hace ruido.
El ministro de Defensa de Venezuela, Gustavo González López, confirmó este martes el apoyo de las Fuerzas Armadas al acuerdo petrolero firmado con Estados Unidos, un pacto que cede más del 20% de las reservas de crudo del país caribeño. Según el funcionario, se trata de una decisión "para la paz" y no de una "subordinación".
"Transformar una diferencia política en un acuerdo de cooperación económica es solamente una decisión de ir a la paz, no es una subordinación. Estamos completamente de acuerdo, apoyamos todas las decisiones de nuestra comandante en jefe (Delcy Rodríguez) para lograr la prosperidad", declaró González López después de reunirse con la mandataria encargada en el palacio de Miraflores, en Caracas.
El respaldo militar se conoce en medio de la gira del secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, quien viajaba este martes a la capital venezolana para cerrar los detalles del convenio. La Casa Blanca, que la semana pasada anunció el acuerdo para explotar yacimientos equivalentes a 65.000 millones de barriles, busca ahora avanzar con la implementación.
Wright encabezará "las reuniones de mañana" miércoles en Caracas, según un funcionario estadounidense. Su visita coincidirá con el anuncio por separado de Chevron de sus planes para ampliar operaciones en Venezuela.
El Parlamento dio el visto bueno
Este mismo martes, el Parlamento venezolano aprobó el acuerdo con los votos del chavismo y la disidencia de la oposición. El convenio tendrá una vigencia de 25 años y apunta a producir 1,5 millones de barriles adicionales por día.
El diputado Miguel Pérez Abad, impulsor del proyecto, calificó al acuerdo como el "más importante de los últimos 100 años" por su alcance y pronosticó la generación de unos 3,6 millones de empleos "directos, indirectos y adicionales" ligados a la actividad petrolera.
La presidenta interina Delcy Rodríguez aseguró que el país mantendrá la soberanía de sus recursos de hidrocarburos, tal como establece la Constitución.
Los detalles del pacto
La Casa Blanca explicó en una nota que las autoridades interinas de Venezuela otorgaron a North American Blue Energy Partners (NABEP), una compañía privada que ya opera en el país, concesiones por 100 años para 17 yacimientos con reservas probadas de aproximadamente 65.000 millones de barriles.
"Sin costo alguno para el contribuyente estadounidense, NABEP ha otorgado a la Oficina de Capital Estratégico del Departamento de Guerra de Estados Unidos una participación accionaria del 35% en su empresa matriz", detalla el texto.
NABEP fue fundada por el inversor venezolano Alejandro Betancourt, quien fue investigado por España y Suiza por blanqueo de capitales, aunque esas causas fueron archivadas. Consultada sobre por qué Washington eligió negociar con él, una fuente estadounidense respondió: "Verificamos su historial a través de nuestro sistema. No enfrenta ningún cargo en Estados Unidos por violación de ninguna de nuestras leyes".
El acuerdo llega casi ocho meses después del acercamiento entre el gobierno chavista y la Casa Blanca, tras la captura de Nicolás Maduro en enero. Desde entonces, la administración Trump se enfocó en relanzar la explotación de los recursos petroleros y gasíferos venezolanos, que incluyen las mayores reservas de crudo del mundo, estimadas en más de 300.000 millones de barriles, aunque con una producción todavía limitada.