Las gafas inteligentes de Meta bajo la lupa: una demanda alemana las acusa de violar la privacidad
Una demanda en Alemania pone en jaque a las gafas inteligentes de Meta. ¿Qué argumentan y cómo responde la empresa? Los detalles que nadie te contó.
Las gafas inteligentes de Meta, las famosas Ray-Ban Stories, vuelven a estar en el centro de la tormenta. Esta vez, una organización alemana sin fines de lucro, HateAid, presentó una demanda judicial donde sostiene que la comercialización de estos dispositivos constituye un delito por su capacidad de grabar de manera encubierta.
El conflicto no es nuevo. Ya en 2012, los Google Glass generaron polémica por sus cámaras discretas. Ahora, casi 15 años después, la historia se repite con las gafas de Meta, que cuentan con una cámara integrada en la patilla y una luz LED como indicador de actividad.
¿Cuál es la acusación de HateAid?
La demanda, presentada ante la justicia alemana, apunta directamente contra Meta, sus socios fabricantes y los minoristas que venden el producto. HateAid argumenta que las cámaras escondidas violan la Ley de Telecomunicaciones, Servicios Digitales y Protección de Datos de ese país.
La organización también solicitó que se establezcan restricciones sobre dónde pueden grabar estos dispositivos, similar a lo que ocurre con otras cámaras del mercado. Según informó Engadget, la denuncia busca frenar la venta de unas gafas que, para muchos, representan una amenaza a la privacidad.
La respuesta de Meta: medidas de protección
Desde la compañía de Palo Alto, California, salieron a defenderse. Un vocero explicó a Politico que las gafas fueron diseñadas con medidas de protección de la privacidad, incluso mejores que las de los smartphones. Además del LED, cuentan con un software que detecta si el indicador fue manipulado u obstruido, por ejemplo con cinta adhesiva.
Pero la polémica no se detiene. A mediados de año, un informe reveló que existen empresas que ofrecen un servicio para desactivar el LED a cambio de entre 50 y 100 dólares. La experiodista de The Wall Street Journal, Joanna Stern, destapó la olla al dar cuenta de una comunidad de modding que modifica las Meta Ray-Ban para que graben sin encender la luz.
¿El resultado? Personas que no saben si están siendo grabadas, y unas gafas que se convierten en herramientas ideales para el espionaje.
Antecedentes: críticas y proyectos de ley
Esta demanda no es un caso aislado. En abril, más de 70 organizaciones de derechos civiles enviaron una carta a Mark Zuckerberg, CEO de Meta, pidiendo que detenga los planes de incorporar reconocimiento facial en las gafas. El grupo advirtió que esa función podría empoderar a acosadores, depredadores sexuales y otros delincuentes.
“Deberíamos poder llevar una vida normal sin temor a que acosadores, estafadores, abusadores, agentes federales y todo el espectro político verifiquen silenciosa e invisiblemente nuestras identidades y potencialmente las comparen con una gran cantidad de datos fácilmente disponibles sobre hábitos, aficiones, relaciones, salud y comportamientos”, dijeron en la misiva.
En junio, legisladores de Pensilvania, Estados Unidos, presentaron un proyecto de ley para regular el uso de anteojos inteligentes. La propuesta del demócrata Joe Ciresi establece que todos los smartglasses deben tener un indicador luminoso obligatorio que se active cuando la cámara esté encendida, y que no pueda ser modificado.
Mientras tanto, Apple habría retrasado el lanzamiento de sus propios anteojos inteligentes para mejorar sus funciones de privacidad, según reportes. La pregunta que queda flotando es: ¿hasta dónde llegará la regulación de esta tecnología que promete revolucionar la forma en que vemos el mundo, pero también acecha nuestra intimidad?