Las hijas de Wanda Nara siguen varadas en Italia y Mauro Icardi amenaza: “Voy a ir con todo”
Mauro Icardi amenaza con "ir con todo" mientras sus hijas siguen varadas en Italia sin pasaportes. Wanda Nara lo acusa de castigarlas y pide ayuda a la Justicia.
La guerra entre Wanda Nara y Mauro Icardi no da tregua. Tras el robo de los pasaportes de sus hijas en Milán, el futbolista se niega a firmar los trámites para nuevos documentos y la Justicia argentina le prohibió salir del país. Mientras tanto, las menores siguen en Italia sin poder volver a la escuela.
Este miércoles se realizó una nueva audiencia en la justicia italiana por el divorcio. Icardi habría pedido que sus hijas vivan con él en Turquía, pero la jueza aún no resolvió. El futbolista estalló en redes: “Terminó la audiencia; la jueza se reservó el resultado porque, para la justicia italiana, la señora solo se hace la que llora, pero no presenta documentación”.
En paralelo, la Justicia argentina, a pedido de la Defensoría de Menores, le prohibió salir del país al exjugador del Galatasaray por negarse a firmar la documentación para los pasaportes de sus hijas, que quedaron varadas en Italia tras el robo. Además, se confirmó una multa de 200 millones por no entregar la firma.
Icardi no se calló: “En Argentina, la joyita de jueza de feria reparte prohibiciones de salida del país como si fueran caramelos y sin medio documento acreditado. Y me decían loco… Como dije siempre, voy a ir con todo y contra todos”.
¿Qué dice Wanda Nara?
Horas después, la empresaria respondió duramente en Instagram. “Mientras Mauro está de cumpleaños infantil, nuestras hijas están sufriendo. Pidiendo volver al colegio el 3 de agosto”, escribió. Y agregó: “Odias a la madre y castigas a tus hijas”.
Wanda expuso la tristeza de las menores y reclamó: “Yo trabajo en Argentina. El padre está en Argentina sin trabajo y con prohibición de salir del país. ¿Cuál es el castigo que el padre nos quiere dar?”. También pidió ayuda a la Justicia argentina y cuestionó que Icardi quiera llevarlas a Turquía cuando ni siquiera él está allá: “¿Por qué odia tanto el país donde nació? No le alcanza con escuchar llorar a sus hijas pidiéndole que les firme el pasaporte. Si no nos hubieran robado, estaríamos ya en Argentina”. Cerró con un desgarrador: “Quien ayuda a MIS HIJAS”.