¿Qué medicamentos para bajar de peso están entrando al país sin aprobación de la ANMAT y por qué Salud pide frenar su uso? La advertencia apunta a un circuito que ya ven a diario en los consultorios.
El Ministerio de Salud Pública de Tucumán, a través del Departamento de Enfermedades Crónicas No Transmisibles, emitió una serie de recomendaciones ante el avance de los análogos de GLP-1, los fármacos que se popularizaron por su efecto en el descenso de peso y que hoy se consiguen con demasiada facilidad fuera del circuito de la receta médica.
“Es un tema que nosotros vemos a diario. Hay que ser muy responsables en el uso de estos medicamentos porque no son de venta libre o no debieran ser de venta libre”, planteó Cristina Du Plessis, jefa del área, y puso el foco en un circuito que preocupa: la circulación de productos que ingresan desde países vecinos, como Paraguay, sin los controles sanitarios que exige la Argentina.
Qué son y por qué se volvieron tan buscados
Du Plessis explicó que los agonistas del receptor del péptido similar al glucagón tipo 1 (GLP-1) son medicamentos sintéticos que imitan la acción de una hormona intestinal natural. Entre sus exponentes más conocidos aparecen la semaglutida y la tirzepatida, sustancias que nacieron como tratamiento para la diabetes y que luego mostraron efectos notables en el manejo de la obesidad.
Según la especialista, estos fármacos pueden aportar al control metabólico, al descenso de peso y a la protección de la salud cardiovascular y renal. El problema no está en el medicamento en sí, sino en cómo y quién lo usa: su utilización debe darse exclusivamente bajo prescripción y supervisión médica.
Evaluación previa: el paso que muchos saltean
Antes de indicar un análogo de GLP-1, remarcó Du Plessis, es indispensable una evaluación médica integral y el establecimiento de los controles que determinen si el paciente está en condiciones de recibir el tratamiento. Son medicamentos que exigen seguimiento periódico y que no deben usarse por iniciativa propia.
La jefa del Departamento también alertó sobre los riesgos de comprar productos de venta libre o sin aprobación de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT). “Son medicamentos que tienen muchísimos beneficios, pero también tienen sus efectos secundarios y hay situaciones en las que no pueden ser usados”, sostuvo.
Efectos adversos y contraindicaciones
Los beneficios terapéuticos no eximen a estos fármacos de sus efectos secundarios. Entre los más frecuentes se encuentran las náuseas, los vómitos, la diarrea, el dolor abdominal y, en algunos casos, el estreñimiento.
Hay además condiciones clínicas que requieren especial atención antes de arrancar el tratamiento. Du Plessis mencionó los antecedentes de pancreatitis, por el riesgo de complicaciones, y la presencia de colelitiasis o litiasis biliar —cálculos en la vesícula—, una situación que debe evaluarse y resolverse previamente.
El listado de contraindicaciones incluye el embarazo y los antecedentes de cáncer medular de tiroides. Por eso, insistió la profesional, cada paciente necesita una valoración individualizada.
La receta, el único camino seguro
Desde el Departamento de Enfermedades Crónicas No Transmisibles remarcaron que la indicación de estos tratamientos debe estar siempre a cargo de un profesional médico, que será quien determine la pertinencia de su uso, los controles necesarios y el seguimiento adecuado.
El Ministerio de Salud Pública recordó que el uso responsable de los medicamentos es una herramienta fundamental para proteger la salud de la población y recomendó no adquirir ni aplicarse inyecciones para adelgazar sin una evaluación médica previa, para evitar los riesgos de la automedicación y de los productos que no cuentan con garantías sanitarias.