Las líneas eléctricas que cruzan el río Paraná escondían un secreto de hace 30 años
Hace más de 30 años que las líneas que cruzan el río Paraná arrastran daños y solo recibieron correcciones paliativas. Ahora Enersa avanza con una obra que promete cambiar todo, pero hay un detalle que pocos conocen.
Enersa puso en marcha el reemplazo de los conductores de las líneas "Paraná I" y "Paraná II", que atraviesan el río Paraná y unen la Estación Transformadora Paraná Norte con Rincón y Calchines, en Santa Fe. La intervención apunta a recuperar la capacidad de transporte de un vínculo clave entre las dos provincias.
La obra contempla el recambio de unos 2.200 metros de conductor en cada línea, lo que suma una intervención total cercana a los 4.400 metros. Los nuevos cables son de aluminio con alma de acero, fabricados específicamente para este tipo de instalaciones de alta tensión.
El presidente de Enersa, Uriel Brupbacher, explicó el origen del problema: "Estas líneas estaban dañadas a raíz de un accidente que ocurrió hace más de 30 años. Desde entonces, se hicieron correcciones paliativas y hoy, gracias a las inversiones estratégicas que realiza la Empresa, podemos efectuar el cambio".
Según Brupbacher, las líneas cumplen un rol central en el sistema interconectado: "aportan estabilidad y confiabilidad al sistema interconectado, ya que actúan como alimentación alternativa entre nuestra provincia y Santa Fe, en ambos sentidos, ante una falla eléctrica o situaciones de exceso de demanda". El funcionario agregó que con obras como esta se pone de manifiesto "la capacidad y eficiencia del personal de Enersa y la tecnología de vanguardia que aplicamos".
Cómo se trabaja sobre el río
El reemplazo de los conductores se realiza con un sistema de "tensión controlada", que permite mantenerlos elevados durante todo el tendido. Así se garantiza la altura libre de navegación y se evitan interferencias con las instalaciones existentes.
Como se trata de una vía navegable, Enersa cuenta con la colaboración de Prefectura Naval Argentina. Las instalaciones eléctricas que están por debajo de los conductores seguirán en servicio mientras duren los trabajos, por lo que el suministro a los usuarios no se verá afectado.
La inversión supera los 160 mil dólares y permitirá recuperar la capacidad nominal de transporte de ambas líneas de Alta Tensión, que hasta ahora operaban con restricciones. Con esta obra, Enersa busca fortalecer el vínculo eléctrico entre Santa Fe y Entre Ríos y sumar mayor respaldo y confiabilidad al sistema eléctrico regional.