Las protestas estudiantiles en Francia prenden fuego los liceos: el dato que desvela a Macron

Un alumno de 15 años perdió la mano en Lens y el gobierno suspendió el uso de granadas ensordecedoras. Pero la pregunta que nadie responde en Francia es quién está detrás de los encapuchados que incendian los liceos.

· 7 min de lectura
Las protestas estudiantiles en Francia prenden fuego los liceos: el dato que desvela a Macron
Las protestas estudiantiles en Francia prenden fuego los liceos: el dato que desvela a Macron

La tensión en los liceos franceses bajó un poco este miércoles, después de la gran manifestación del martes. Pero en las calles de París y otras ciudades sigue flotando una pregunta incómoda: ¿quiénes son los encapuchados que se mezclan entre los estudiantes y prenden fuego los colegios?

El gobierno de Emmanuel Macron apunta directamente a La Francia Insumisa (LFI), el partido de ultraizquierda de Jean-Luc Mélenchon, y a lo que describe como una "ultraguerilla" organizada. Al mismo tiempo, el Ejecutivo suspendió el uso de ciertas granadas en las manifestaciones y abrió espacios de diálogo.

Una jornada con menos fuego pero con barricadas

Según el ministerio de Educación Nacional, este miércoles 528 institutos mantenían las clases suspendidas, total o parcialmente, un 40% menos que el día anterior. Cerca del 86% de los liceos funcionaba con normalidad.

En París, sin embargo, los institutos Hélène-Boucher y Voltaire seguían rodeados de barricadas. Los disturbios se concentraron en la calle Saint-Guillaume, en el Barrio Latino. Al mediodía, estudiantes bloquearon Sciences Po París y levantaron barricadas con contenedores de basura en el bulevar Saint-Germain. El gas lacrimógeno invadió una de las avenidas más elegantes de la capital, entre librerías y cafés literarios. En Toulouse, un agente de la policía motorizada sufrió una fuerte caída.

El martes, el "tercer acto" de las protestas reunió a unas 256.000 personas, según la policía, y 450.000, según los organizadores. Hubo 488 detenciones y 43 policías y gendarmes heridos. Desde el inicio del movimiento, la cifra trepa a 6629 detenciones, 761 agentes heridos, 215 alumnos heridos y 89 empleados de la Educación Nacional heridos. Veinticuatro liceos fueron incendiados o vandalizados, dejando a 30.000 alumnos sin clases durante semanas.

El retrato de los infiltrados

Capucha que cubre la cara, pañuelo sobre la nariz y petardos en lugar de mochilas. Ese es el retrato que hacen directores de institutos y policías. Desde hace dos semanas, los "infiltrados" se convirtieron en el eje del relato oficial sobre la crisis.

En Bastia, la directora del instituto Giocante de Casabianca, Anne Malka, relata que "individuos jóvenes encapuchados y ajenos al centro" fueron a provocar incendios frente a sus puertas. Sus propios alumnos, que se movilizaban pacíficamente, los repelieron.

"Hay grupos extremadamente organizados", afirmó Carole Zerbib, directora de un colegio incendiado. Varios docentes confesaron al ministro de Educación, Édouard Geffray, que los jóvenes que se enfrentaban a ellos "no eran sus alumnos".

Una nota de inteligencia de la prefectura de policía de París, revelada por el diario conservador Le Figaro, afirma que los estudiantes están "claramente incitados a estas acciones por elementos de la ultraguerilla". El informe menciona la presencia de personas ajenas a los liceos y cita organizaciones de extrema izquierda como Poing Levé (Puño alzado) y Révolution Permanente.

El martes, la prefectura detectó unos 300 individuos "hostiles" en la marcha de París. Ante los diputados, el ministro del Interior, Laurent Nuñez, sostuvo que la violencia estaba dirigida deliberadamente contra las instituciones del Estado y el personal educativo. Su par de Justicia, Gérald Darmanin, duda de que esa "minoría activa y violenta" esté compuesta por estudiantes.

Hay un dato que inquieta especialmente: según el ministerio de Justicia, el 87% de las aproximadamente 6500 personas detenidas desde el inicio del movimiento son menores de edad. Es decir, los "infiltrados" también serían, con frecuencia, adolescentes. Hasta ahora, ninguna investigación confirmó públicamente cuántos de esos menores venían de otros colegios, barrios o grupos organizados.

Los cambios que anunció el gobierno

Este miércoles hubo una primera decisión oficial: por pedido de Macron, el ministro del Interior suspendió el uso de granadas ensordecedoras contra los estudiantes. Lo anunció en una entrevista radial, dos días después del incidente en Lens, donde un alumno de 15 años perdió la mano.

"Existe una fuerte posibilidad de que se tratara de una granada ensordecedora", reconoció Nuñez. La suspensión se mantendrá "hasta que se esclarezcan los hechos". La IGPN, la policía de la policía, lleva adelante 18 investigaciones.

La segunda medida: la escuela se convierte en ágora. Miércoles, jueves y viernes, cada colegio dedicará media jornada a "tiempos estudiantiles" de diálogo entre alumnos, profesores y dirección.

Ante los diputados, los ministros defendieron la línea de firmeza. Geffray denunció que las reivindicaciones fueron "secuestradas por una violencia inaudita": "85 empleados resultaron heridos en ocho días. Esto no tiene precedentes", dijo. Nuñez describió un movimiento "bastante inédito" que "derivó rápidamente en actos de violencia grave" y rechazó las acusaciones de represión: "No hay intervenciones de las fuerzas de seguridad contra estudiantes que manifiestan pacíficamente".

La justicia, sin embargo, le propinó un revés al Estado. Al final de la tarde, el tribunal administrativo de Toulouse suspendió la prohibición de manifestaciones en los alrededores de 45 liceos de Haute-Garonne, al considerar que la medida no era "ni adecuada ni proporcionada".

La sombra de La Francia Insumisa

En este relato de infiltrados, un nombre aparece constantemente: La Francia Insumisa. El informe de inteligencia parisina cita al partido entre las fuerzas que "instrumentalizan" el movimiento.

El Elíseo ve una "maniobra organizada por ese partido de extrema izquierda y sus representantes de la ultraguerilla", y el gobierno acusa a los Insumisos de querer "sembrar el caos" antes de las presidenciales. Desde la derecha dura de Los Republicanos, Éric Ciotti y el exministro del Interior Bruno Retailleau denuncian un movimiento "manipulado por LFI, por vándalos y por movimientos islamistas".

El apoyo de los Insumisos a los estudiantes es público. Sus líderes Mathilde Panot, Antoine Léaument y Louis Boyard se dejaron ver frente a los colegios bloqueados. El alcalde de Saint-Denis, Bally Bagayoko, calificó inicialmente ciertos actos de violencia como "legítimos", antes de pedir una desescalada. Nuñez aclaró que no se inició ningún proceso de destitución en su contra.

Bagayoko es objeto de una denuncia judicial presentada por el prefecto de policía de París, Patrice Faure, por "presuntos hechos de incitación a cometer un delito". Al mostrar su apoyo a los estudiantes, el alcalde había dicho que "la violencia, en algún momento, puede ser legítima", para luego agregar: "Pero siempre es mejor evitarla cuando sea posible". Ciotti y otros líderes de derecha le reprochan su postura, teniendo en cuenta que un alcalde es oficial de policía judicial.

LFI rechaza cualquier responsabilidad en los actos de violencia. Su coordinador, Manuel Bompard, acusa al gobierno de "caer en el conspiracionismo" y de infantilizar a una juventud capaz de movilizarse por sí misma. El partido recuerda que la indignación nace de quejas reales: aulas con 35 alumnos, profesores ausentes sin reemplazo, edificios en mal estado y la ansiedad que genera Parcoursup, la plataforma para conseguir vacantes universitarias.

El mensaje del primer ministro

En un intento por apaciguar la tormenta, Sébastien Lecornu habló este miércoles por la noche al país desde Matignon durante unos quince minutos. El primer ministro reconoció que "la ira de los jóvenes no viene de la nada".

"Les hemos pedido esfuerzos considerables. Pero también les solicitamos que miren el futuro con confianza", dijo. Sobre las acusaciones de violencia policial excesiva, afirmó que "las fuerzas del orden no tienen instrucciones de enfrentarse a los estudiantes. Deben actuar en forma proporcionada y en situaciones con frecuencia muy difíciles".

Además, anunció que la consulta nacional "Estudiantes: ustedes tienen la palabra" recogió 40.000 colaboraciones en 24 horas y que "las primeras decisiones del gobierno sobre los liceos serán presentadas a fines de octubre".

¿Bastará esa promesa y esa apertura de diálogo para calmar la agitación? Francia tendrá la respuesta este jueves, durante la nueva jornada de movilización lanzada por los sindicatos de estudiantes secundarios.

Más para leer

El FBI la esperó en el aeropuerto: intentó volar a Shanghái y ahora enfrenta una acusación por espiar para China
Internacional
Mamdani encendió una vela y desató una tormenta: "¡Cobarde!", le gritaron en pleno Manhattan
Internacional
1.000 animales rescatados y dos tigres de Bengala: el golpe que destapó una red que también mueve droga
Internacional
Sobrevivió 498 días en los túneles de Hamas: el arma inesperada que lo mantuvo con vida
Internacional
La jubilada que desató huelgas y marchas en España murió tras 14 días internada
Internacional
Una mujer de 87 años fue desalojada de su casa en Madrid: lo que pasó semanas después desató una crisis nacional
Internacional