Las PyMEs de San Luis lideran el ranking nacional de mora, y el dato golpea directo en la actividad y el empleo. El informe revela quiénes son los más afectados y qué segmento queda al margen de esta tendencia.
San Luis comparte con Formosa el primer puesto nacional de morosidad entre las pequeñas y medianas empresas: el 23,5% de los deudores de ese segmento tiene pagos atrasados. El dato corresponde a agosto y surge del Mapa de la Deuda, que elabora el Centro de Asistencia al Trabajo (CEATRA) con registros mensuales de endeudamiento en la provincia.
La situación no se limita a las PyMEs. Si se toma el conjunto de las empresas, San Luis ocupa el segundo lugar del país en incumplimiento, con una tasa de mora del 22,9%. El ranking lo lidera Formosa, según el mismo informe.
Quiénes quedan atrás en los pagos
El análisis por tipo de contribuyente marca diferencias marcadas. Entre las PyMEs, la mora alcanza al 23,5% de los deudores. En el segmento de monotributistas y autónomos, el porcentaje desciende al 19,7%. Las grandes empresas, en tanto, muestran una mora bastante menor: 10,3%.
La brecha entre las firmas de menor tamaño y las más grandes es uno de los puntos que más resalta el informe. Mientras las PyMEs encabezan el ranking de atrasos, las compañías de mayor envergadura tienen una tasa considerablemente inferior.
La deuda en pesos también muestra diferencias
El informe distingue entre la proporción de deudores en mora y el monto adeudado que está en esa situación. A nivel nacional, el 12,57% del dinero que se debe está en mora. Si se mira solo a las PyMEs, ese porcentaje asciende al 12,75% de la deuda. Los autónomos y monotributistas presentan una tasa del 15,16%, mientras que en las grandes compañías el porcentaje baja al 9,52%.
Son indicadores distintos: uno mide la cantidad de deudores con atrasos y el otro el volumen de dinero comprometido. Ambos, sin embargo, reflejan las dificultades que enfrentan las empresas para cumplir con sus obligaciones financieras.
La mirada del CEATRA
El Centro de Asistencia al Trabajo (CEATRA), que produce estos datos mes a mes, puso el foco en las consecuencias del fenómeno. “Los datos muestran que las PyMEs presentan la mayor tasa de mora entre los segmentos analizados. Una realidad que invita a preguntarnos por las condiciones de acceso al crédito, el sostenimiento de la actividad económica y las dificultades que enfrentan quienes producen, emprenden y generan empleo”, evaluó el organismo.
La morosidad de las PyMEs, entonces, no es solo un número: detrás de cada atraso hay una empresa que produce, genera empleo y, muchas veces, no logra sostener sus pagos en un contexto económico adverso.