Lavanderías y heladerías sin empleados: la ola de comercios que ya operan solos en Rosario
Parecía imposible que funcionaran sin un empleado que controle. Pero en Rosario ya hay lavanderías y heladerías donde el cliente hace todo solo: paga, elige y retira. Lo que más sorprende es cómo resolvieron el problema del vandalismo y los robos.
La automatización avanza en los comercios de Rosario y ya hay negocios que operan sin personal en el punto de venta. Desde lavanderías hasta heladerías y pet shops, la tecnología permite que los clientes realicen todo el proceso por su cuenta, con pagos digitales y soporte remoto.
Lavado y secado sin asistencia
Uno de los casos más novedosos es Lavando, una lavandería automática donde el cliente hace todo el proceso: elige la máquina, selecciona el tipo de lavado, paga con QR o tarjeta y activa el equipo. El sistema dosifica los insumos y muestra el estado del ciclo.
El proyecto nació en Rosario de la mano de Nicolás Campos, Roberto Rivas y Andressa Rudio, inspirados en experiencias de Europa y Brasil. El primer local abrió a principios de mayo y ya tienen sucursales en Zeballos 1530 y Montevideo 598, mientras preparan una nueva en Brown, entre España y Presidente Roca.
“Tenemos tres tipos de lavado. Cada uno tiene un tiempo determinado, por ejemplo, el rápido dura 30 minutos y el intenso 45 minutos, porque lleva más dosificaciones de insumos. Todo eso está automatizado, el usuario solo lleva su ropa, selecciona el servicio y coloca todas las prendas en el canasto, aprieta un botón y la máquina comienza el proceso”, explicó Campos.
La falta de empleados generaba dudas sobre posibles robos, pero aseguran que el sistema funciona. El horario va de 7 a 24 y cuentan con asistencia por WhatsApp y soporte técnico remoto o presencial ante inconvenientes.
“La gente decía que no iba a funcionar por el vandalismo, pero la realidad es que sí funciona. A veces pasa que un usuario se va a tomar un café y vuelve cuando la máquina terminó de lavar su ropa y en general si no está adentro, la encuentra en un canasto, acomodada por otra persona que necesitó liberar el lugar para lavar”, contó el emprendedor.
Para sus impulsores, la autonomía es el gran atractivo: se puede administrar la operación a distancia con cámaras y sistemas que se siguen desde el celular. “Es un negocio que conviene porque es autónomo, no necesitás contratar empleados y generás ingresos pasivos”, sostuvo Campos.
Las sucursales actuales son propias, pero ya vendieron dos franquicias en La Plata y proyectan expandirse. La meta es llegar a siete u ocho locales en los próximos meses y, a futuro, operar las 24 horas con acceso mediante usuario y clave para los clientes de madrugada.
Grido GO: la heladería que no espera
Grido, la cadena cordobesa que en poco más de dos décadas se convirtió en la red de heladerías más grande de Argentina, ahora prueba un formato automatizado llamado Grido GO. Rosario fue la ciudad elegida para abrir la tercera sucursal de este tipo, después de Buenos Aires y Córdoba.
La propuesta busca reducir los tiempos de espera y el espacio necesario. En una Grido GO, el cliente hace el pedido en pantallas, paga con tarjeta y retira por ventanilla en menos de cuatro minutos. Detrás, una dark kitchen con dos personas prepara los pedidos.
“Grido tiene una aceleradora de ideas que se llama Infinito y capta ideas tanto de la comunidad como de afuera. Dentro de ese proceso de innovación sale la iniciativa de las Grido GO”, explicó Javier Díaz Caballero, vocero de la empresa. “Nos juntamos con la startup I+Diot para desarrollar toda la parte tecnológica que incluye unas máquinas con pantallas para hacer el pedido, desde un postre hasta helado a granel, y pagar con tarjetas”.
Uno de los beneficios es el tamaño: una Grido GO funciona en 50 m², frente a los 80 m² de una tradicional. “Nos mejoró el negocio en la búsqueda de una evolución como marca. Como líderes en el continente buscamos estar siempre un paso adelante, y la innovación es parte de nuestros valores”, dijo Díaz Caballero.
El formato convive con las heladerías tradicionales, que sumaron pantallas de autopedido para agilizar la atención en sucursales con alto tráfico. Pero no cualquier negocio puede automatizarse: se necesita demanda suficiente y una estructura comercial que sostenga el modelo. “Necesitás trabajar con gente que sepa hacerlo, por eso nos asociamos con una startup para llevarlo adelante y siempre tuvimos el apoyo de nuestros proveedores, que son más de 1.500 en todo el país”, agregó.
Pet shops: venta 24 horas
En el local de Mr. Guau, en Córdoba y Callao, funciona una máquina expendedora de alimento para mascotas que opera las 24 horas sobre la calle. El cliente escanea un QR, elige el producto, paga desde el celular y recibe los sobres sin necesidad de entrar al local.
La idea surgió cuando Juan Carlos Montironi, responsable del negocio, notó que algunos clientes llegaban antes de la apertura o se quedaban sin comida cuando el local estaba cerrado. Él mismo fabricó la máquina, que ofrece variedades para gatos, cachorros y perros.
Lo que empezó como una solución propia se convirtió en un negocio: las ventas aumentaron, sobre todo en alimento para gatos, con compras durante la madrugada. Montironi ahora trabaja con una empresa para fabricar más equipos y venderlos a otros comercios por unos u$s 1750. Ya recibió consultas de Paraguay y Brasil.
Además, incorporó una máquina italiana para grabar medallas identificatorias para mascotas. El dueño elige el modelo, carga la información en la pantalla y en unos dos minutos retira la chapita por un precio de entre $20 mil y $40 mil.
Pero la apuesta va más allá: Montironi desarrolló un sistema de recompra con tecnología NFC, que define como único en Argentina. “Lo nuevo que automaticé está en determinadas bolsas de alimento. Si un cliente se lleva una, al final de la bolsa, cuando ya se quedó sin comida, tiene un sticker. Si acerca el celular, la tecnología NFC del sticker lo lleva a una recompra del mismo producto. Es una web donde figura el precio y la promo que tenga vigente esa marca, paga con transferencia o tarjeta y coordina directamente la entrega”, explicó.
Estos casos muestran cómo la automatización gana terreno en distintos rubros y transforma hábitos de consumo. Lavanderías, heladerías y pet shops son los primeros ejemplos de un cambio que promete sumar nuevos formatos.