Le arrebataron el celular en plena calle y lo que pasó después sorprendió a todos
Todo comenzó con un simple robo en una avenida transitada, pero lo que descubrieron los efectivos durante la requisa cambió completamente la perspectiva del caso. ¿Qué más encontraron además del celular sustraído?
Un violento robo a mano armada en el corazón de la ciudad terminó con un desenlace inesperado que dejó al descubierto una red de delitos. Dos sujetos que circulaban en moto despojaron a un transeúnte de su teléfono móvil, pero una rápida intervención policial cambió el curso de los acontecimientos.
El oficial principal Epifanio Barbosa, jefe de compañía de Patrulla Motorizada Capital, brindó detalles del procedimiento. Según su relato, alrededor de las 21 horas, efectivos realizaban recorridos preventivos cuando observaron el ilícito en la intersección de Avenida Roca y calle Bernabé Aráoz.
¿Cómo fue la persecución?
“Al ver esta situación el personal da la voz de Alto Policía, pero estas personas hicieron caso omiso iniciándose un seguimiento a distancia que culminó en la avenida Néstor Kirchner altura 1700, donde procedieron a la aprehensión de estas dos personas, uno de ellos menor de edad”, agregó Barboza.
La requisa posterior reveló un hallazgo preocupante: además del celular sustraído, los aprehendidos portaban un segundo dispositivo móvil de dudosa procedencia, lo que sugiere que este no habría sido su único delito.
¿Qué pasó con los detenidos?
Las autoridades judiciales fueron inmediatamente notificadas y tomaron medidas contundentes. El menor de edad fue trasladado al Centro de Admisión y Derivación, mientras se aguardan las planillas de antecedentes del adulto aprehendido.
Según indicaron fuentes policiales, el sujeto mayor de edad “al parecer se dedicaría a este tipo de delitos”, lo que explicaría la presencia del segundo teléfono encontrado en su poder.
Como parte de las medidas judiciales, se ordenó el secuestro del rodado utilizado por los malvivientes, así como del segundo dispositivo móvil. El teléfono de la víctima fue restituido, cerrando un capítulo de violencia callejera que pudo tener consecuencias mucho más graves.