Le cerró la puerta del colectivo en el brazo y arrancó igual: la escena que casi termina en tragedia
Una abuela de Comodoro bajaba del colectivo con su nieto cuando el chofer cerró la puerta sobre su brazo y arrancó igual. Lo que pudo haber pasado con el nene es lo que todavía la tiene con el corazón en la boca.
Una vecina de Comodoro Rivadavia denunció un episodio que pudo haber terminado en tragedia: el chofer de un colectivo de la empresa SolBus le cerró la puerta sobre el brazo y arrancó igual, mientras ella intentaba ayudar a descender a su nieto de tres años y medio. “Fue tremendo”, resumió María Alejandra Almonacid en diálogo con ADNSUR.
El hecho ocurrió el miércoles por la tarde, cuando la mujer viajaba desde zona norte hacia Standard junto a su nuera y el pequeño. Al llegar a destino, una pasajera bajó primero y luego ella descendió las escaleras para tomar de la mano a su nieto y ayudarlo a bajar.
“Bajo, le digo yo primero para agarrar al nene, que tiene tres añitos y medio. Me termino de bajar la escalera, me doy vuelta, estiro el brazo para darle la mano al nene y el colectivero cierra la puerta y arranca”, relató Almonacid.
“Tenía el brazo metido para adentro y cerró la puerta”
La mujer explicó que en ese momento su brazo todavía permanecía dentro de la unidad. “Cerró la puerta con todo y yo tenía el brazo metido para dentro, estirando el brazo para darle la mano al nene para que baje la escalera”, contó.
El arranque provocó gritos y preocupación entre los pasajeros, que advirtieron al conductor lo que estaba pasando. Según el relato, el chofer avanzó algunos metros antes de detener la marcha. “Ahí caminé unos cuantos pasos ante los gritos y toda la gente gritando. Ahí frenó. Abrió la puerta y bajaron ellos, bajó el nene, mi nuera y otra chica más”, detalló.
Una pasajera alcanzó a sujetar al niño cuando el colectivo comenzó a moverse, evitando que cayera por las escaleras. “Una chica, cuando él cerró la puerta y aceleró, lo alcanzó a agarrar. Si no, se me caía el nene por la escalera también. Así que fue tremendo”, sostuvo.
Almonacid también cuestionó la reacción del conductor después del episodio: “El chofer en ningún momento me preguntó cómo estaba. No bajó, no se asomó, no preguntó si estaba bien, si me arrancó el brazo. Nada, ni una cosa”.
Dolor y preocupación por lo que pudo haber pasado
La mujer aseguró que continúa con fuertes dolores en el brazo y el antebrazo. Este viernes fue atendida por un traumatólogo, quien constató que no presenta lesiones de gravedad. “No tengo lesiones graves, pero el golpe de la puerta y donde me tironeó, obviamente, me duele todo. Estoy con mucho dolor. Tengo un traumatismo en el brazo y antebrazo”, explicó.
Más allá del diagnóstico, Almonacid no puede dejar de pensar en las consecuencias que podría haber tenido el episodio. “Si no me hubiera apretado el brazo y arrancaba así, hubiera sido la mano. Capaz que me caigo abajo de la rueda o el nene se cae del colectivo. Hubiera sido una desgracia y no sé cómo íbamos a estar ahora”, expresó.
Reclamo y denuncia policial en camino
Tras lo ocurrido, la mujer realizó un reclamo ante el organismo correspondiente y también efectuó la presentación a través de la página web. Ahora prevé radicar una denuncia policial en la Comisaría de Kilómetro 8, ya que el hecho ocurrió en esa zona. Según explicó, primero se presentó en la Comisaría Primera, pero fue derivada a la dependencia de la jurisdicción donde sucedió el episodio.
Almonacid sostuvo que al hacer el reclamo encontró otros planteos vinculados al servicio de transporte y pidió mayor control sobre las maniobras de ascenso y descenso de pasajeros. “Yo necesitaría que alguien controle un poco también a los choferes. ¿Cómo es posible que un chofer de colectivo no mire por el espejo cuánta gente va a bajar o si se bajaron todos?”, cuestionó.
En ese sentido, aseguró que no se trata de un hecho aislado según su percepción y mencionó otros episodios que, de acuerdo con lo que pudo conocer, también involucraron a pasajeros. “Yo sé que el otro día voló un nene de un asiento, una señora también de una frenada se cayó. Hay bastantes reclamos”, afirmó.
Finalmente, pidió que se refuercen los controles para evitar que situaciones similares vuelvan a ocurrir y remarcó que el servicio transporta diariamente a cientos de personas. “Una persona transporta pasajeros, no somos animales. Ni aunque fuéramos animales nos pueden manejar de esa forma. Que los controlen un poquito más”, concluyó.