Le colocaron una tobillera electrónica al agresor: ¿qué pasará si se acerca a su víctima?
Un agresor condenado por violencia de género ahora lleva una tobillera electrónica. ¿Qué tan lejos puede llegar? La víctima tiene un botón de pánico.
Un hombre de 29 años fue condenado a tres años de prisión condicional por violencia de género. Pero la novedad no es solo la pena: le colocaron una tobillera electrónica que permitirá saber dónde está en todo momento.
El caso ocurrió en Salta. El sujeto fue declarado culpable de violación de domicilio, amenazas, desobediencia judicial, hurto simple, daños y tentativa de robo simple, todo en perjuicio de su expareja.
¿Cómo funcionará el control?
Tras un acuerdo de juicio abreviado, el juez homologó la pena y ordenó incorporar al condenado al Sistema Único de Monitoreo a Agresores (SUMA). Al terminar la audiencia, le colocaron una tobillera electrónica y la víctima recibió un dispositivo móvil vinculado al sistema.
El mecanismo, controlado las 24 horas por un Centro de Monitoreo, busca verificar que no se acerque a la mujer ni intente contactarla. Si lo hace, las autoridades lo sabrán al instante.
Otras reglas que deberá cumplir
Además del monitoreo, el condenado tiene prohibido acercarse o comunicarse con la víctima y ejercer cualquier acto de violencia contra ella. También deberá participar en un programa de reeducación para varones que ejercieron violencia de género, hacer tratamiento psicológico y abstenerse de consumir drogas o alcohol.
Si incumple alguna de estas condiciones, podría perder el beneficio de la prisión condicional y terminar tras las rejas.
Una historia de violencia que empezó en 2023
Los hechos se remontan a 2023, cuando la pareja tenía dos hijos menores. Desde entonces existía una orden de restricción, pero el hombre la violó en repetidas ocasiones: se presentaba en la casa de la mujer, la amenazaba, la controlaba, e incluso le robó el celular y dañó puertas y ventanas. Estas situaciones se extendieron hasta julio de este año.
La Fiscalía de Violencia Familiar y de Género 5 de Salta basó la acusación en las denuncias de la víctima, testimonios de familiares y otras pruebas recolectadas durante la investigación.