Le cuidó el carrito, la parrilla y hasta el gazebo: cuando volvió, no quedaba nada
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Le cuidó el carrito, la parrilla y hasta el gazebo: cuando volvió, no quedaba nada

Armó su puesto de tortillas en la vereda de un predio, pidió permiso y le dijeron que no había problema. Al final de la jornada no pudo cargar con todo y se lo dejó a un hombre de confianza. Lo que encontraron después en el lugar dejó a toda la familia sin palabras: la historia de Neli y el pedido que hizo para poder volver a trabajar.

Una emprendedora de Salta quedó sin las herramientas con las que se ganaba la vida después de confiar sus cosas a un hombre que decía cuidar el predio donde armaba su puesto. El hecho ocurrió en la zona de la ruta 21 y la mujer ya presentó la denuncia.

Se llama Neli y vende tortillas a la parrilla. Con mucho esfuerzo había reunido carrito, gazebo, mesa y parrilla, todo lo necesario para salir a trabajar cada día. Ahora pide ayuda para recuperar lo que perdió y poder volver a la calle a vender.

Un permiso que parecía de rutina

En diálogo con el móvil de Multivisión Federal, Neli contó que instaló su puesto sobre la vereda de un terreno. Antes de empezar, consultó si podía quedarse ahí y un hombre le dio el visto bueno.

“Me quedé todo el día. A la mañana había un señor y le pregunté si había algún inconveniente en que me instalara sobre la vereda de un predio. Me dijo que no, porque él era el sereno y no había problema”, relató.

Trabajó hasta cerca de las 18:30. El clima y un desgarro en la pierna la obligaron a retirarse sin poder cargar con todos sus elementos. Fue en ese momento cuando apareció otra persona, que entró a una casilla del lugar y empezó a hacer tareas que parecían de limpieza.

“Vino un señor, entró a la casilla e hizo como si estuviera limpiando. Pensé si le podía dejar las cosas y yo me volvía, porque tengo un desgarro en la pierna y no podía hacer fuerza”, explicó.

La confianza que terminó en pérdida total

Neli le entregó sus pertenencias para que se las guardara hasta que pudiera volver a buscarlas. “Le di todo: mi carrito, gazebo, mesa, parrilla y mi organización para el desayuno. Tuve una confianza ciega en él. Metió adentro las cosas”, recordó.

Con el correr de las horas, la preocupación creció. Le pidió al padre de su hija y a su hermano que pasaran a retirar las cosas. La respuesta que recibió la dejó helada.

“Tenía una corazonada y le pedí al padre de mi nena y a mi hermano que fueran a retirar las cosas. Me dijeron: ‘No hay nadie, Neli’. Entraron y me dijeron que las cosas no estaban”, contó.

Cuando volvió al lugar, se encontró con un panorama desolador: rejas abiertas y un predio que parecía abandonado. “Recorrí todo el predio y estaban todas las rejas abiertas. Era un lugar abandonado”, lamentó.

Denuncia y una esperanza en las cámaras

La mujer aseguró que hizo la denuncia correspondiente. También señaló que recuerda el rostro del hombre que recibió sus cosas y que en la zona habría cámaras de seguridad que podrían aportar datos para esclarecer qué pasó.

Lo que más la angustia no es solo el valor material. Cada elemento representaba un esfuerzo propio o la ayuda de gente que creyó en su emprendimiento.

“Me hice el carrito sola y el gazebo me lo prestaron con la mesa. La parrilla también me la hice para que pudiera ser trasladable. Es muy triste”, expresó.

Sin esas herramientas, Neli no puede continuar con la venta de tortillas, la actividad con la que genera sus ingresos. El robo le quitó lo indispensable para trabajar.

Cómo ayudar a Neli

La trabajadora pide colaboración para dar con el paradero de sus pertenencias o para recuperar sus herramientas. Quienes puedan aportar información o ayudarla pueden comunicarse al 3875879676. También habilitó un alias para colaborar: Marc.678.

Mientras espera novedades de la denuncia, Neli busca la forma de volver a empezar y recuperar lo que tanto le costó conseguir.

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