Le daba psicofármacos a una adolescente que conoció por redes: lo que hallaron en su teléfono lo terminó de hundir
La hermana de una adolescente dio el alerta: la chica hablaba por redes con un hombre mayor. Lo que la investigación destapó después, con los celulares secuestrados, selló su suerte.
La Justicia de Salta condenó a 12 años de prisión efectiva a un profesor de música de 29 años que reconoció haber abusado sexualmente de una adolescente y de una mujer adulta, además de producir y tener material de abuso sexual infantil.
El fallo se dictó en un juicio abreviado. El juez del distrito Centro, Leonardo Feans, homologó el acuerdo alcanzado entre las partes y ordenó que el condenado sea incorporado al Banco de Datos Genéticos.
La acusación estuvo a cargo del auxiliar fiscal Nicolás Alonso López, bajo las directivas de la fiscal penal especializada en Ciberdelincuencia, Sofía Cornejo.
Cómo empezó todo
La investigación se puso en marcha a partir de la denuncia de la hermana de una menor de edad, que advirtió que la adolescente mantenía contacto por redes sociales con un hombre mayor.
Según la Fiscalía, el hombre le suministraba psicofármacos y después aprovechaba el estado de vulnerabilidad en el que quedaba la víctima para abusar sexualmente de ella. En uno de esos episodios, además, hizo una grabación que luego envió al teléfono de la adolescente.
Un segundo hecho y el material en sus dispositivos
El ahora condenado también admitió un segundo abuso contra una mujer adulta. De acuerdo con la acusación, repitió la misma modalidad: le facilitó psicofármacos y luego vulneró su integridad sexual.
A partir del análisis de los dispositivos secuestrados durante la pesquisa, los especialistas comprobaron que el hombre tenía en su poder material de abuso sexual infantil.
Los delitos que reconoció
El profesor de música fue condenado como autor de los delitos de tenencia de material de abuso y/o explotación sexual infantil agravada por la participación de menores de 13 años; producción de material de abuso y/o explotación sexual infantil agravada por la participación de menores de 13 años; abuso sexual con acceso carnal en dos hechos; y amenazas en dos hechos.
Todos los delitos fueron considerados en concurso real y la pena quedó fijada en 12 años de prisión de cumplimiento efectivo.