Le dejaron una Kangoo en el taller y meses después lo recibió a los tiros: la entrega que lo salvó
Un mecánico de Añatuya se cansó de las amenazas a mano armada y decidió entregar la Kangoo que un cliente le había dejado meses atrás. Cuando la policía verificó el vehículo, el sistema escupió un dato que lo dejó en el centro de una causa de Córdoba.
Un mediodía tenso se vivió este jueves en el barrio Polo Norte de Añatuya, donde la policía terminó secuestrando una camioneta que arrastraba un pedido de captura desde Córdoba. Todo arrancó con una denuncia por amenazas a mano armada.
El operativo se puso en marcha cerca de las 13, cuando efectivos de la Comisaría N° 41 llegaron hasta un taller de calle Sarmiento y Avenida General Paz. Los esperaba el dueño del lugar, de apellido Villalba, que les contó lo que venía padeciendo.
Un depósito que se volvió un problema
Según su relato, hacía un par de meses un hombre de apellido Maldonado le había dejado guardada una Renault Kangoo azul. Con el correr de los días, la relación se pudrió: Maldonado y otras personas empezaron a hostigarlo y, en medio de conflictos personales, llegaron a apuntarle con armas de fuego.
Antes de que la policía llegara al taller, Villalba ya había dado un paso clave: se presentó en la Oficina de Respuestas Rápidas del Juzgado local y dejó asentada su voluntad de entregar el vehículo para sacarse el problema de encima.
El dato que lo cambió todo
Con la camioneta a disposición, los uniformados consultaron en la Planta Verificadora de la policía provincial. El sistema saltó de inmediato: la Kangoo tenía un pedido de secuestro vigente desde el 8 de febrero de 2026, solicitado por la Unidad Judicial N° 22 de la Policía de Córdoba.
El fiscal de turno ordenó entonces el secuestro formal del rodado. Se labraron las actas correspondientes y se abrió una Información Sumaria Judicial, con la mira puesta en determinar quién es el verdadero dueño de la camioneta y qué hay detrás de esta maniobra.