Le dieron golpes de puño y la asfixiaron: la denuncia que apunta a una compañera de escuela
Una alumna de 15 años volvía a su casa en Añatuya cuando dos jóvenes la interceptaron. La madre hizo una denuncia que apunta a alguien inesperado.
Una alumna de 15 años fue atacada a golpes y tomada del cuello hasta quedar asfixiada por dos jóvenes que la interceptaron en la vía pública de Añatuya, Santiago del Estero. El hecho ocurrió el viernes alrededor de las 18.30 y, según la denuncia de su madre, habría sido encargado por una compañera de escuela que la hostigaba desde el inicio del año lectivo.
La adolescente fue sorprendida por las dos agresoras, que empezaron a pegarle con los puños en la cara y a patearla en distintas partes del cuerpo, sobre todo en la cadera. De acuerdo con la presentación judicial, una de las atacantes la sujetó del cuello con las dos manos y apretó hasta provocarle asfixia.
La golpiza se detuvo cuando varias personas que pasaban por el lugar intervinieron para asistirla. Las dos jóvenes se dieron a la fuga antes de que llegara la Policía.
La acusación contra una compañera
La madre de la víctima declaró ante la Policía que el ataque fue el desenlace de una situación de hostigamiento escolar que arrancó a principios de año. Según su relato, difundido por El Liberal, una compañera de curso amenazaba de forma reiterada a su hija con mandar a otras personas para que la golpearan.
Esas intimidaciones, sostiene la mujer, se concretaron el viernes cuando las dos jóvenes interceptaron a la adolescente y la atacaron sin mediar palabra. Tras la agresión, radicó la denuncia en la Comisaría Nº 4 de la Mujer y la Familia y pidió la intervención policial.
La investigación deberá determinar si existió un encargo previo y precisar qué participación tuvo la compañera señalada por la familia. Hasta el momento no se informaron detenciones ni imputaciones contra esa persona.
Las lesiones y el avance de la causa
La joven fue revisada por el médico Roque Mamaní, que constató edemas visibles y dolor agudo en la zona cervical, compatibles con la compresión del cuello que describió la propia adolescente. También presentaba traumatismos en la cadera por los golpes y las patadas recibidas.
La causa quedó caratulada en principio como “Amenazas y lesiones leves” y pasó a manos de la fiscalía de turno. Por disposición judicial, los investigadores deberán hacer averiguaciones en el establecimiento educativo al que asiste la víctima para esclarecer las circunstancias del ataque e identificar a las responsables.
En paralelo, se buscan establecer medidas de protección para evitar que la estudiante vuelva a ser agredida. La hipótesis del ataque por encargo surge de la denuncia de la madre y todavía debe ser corroborada por la Justicia.