Le dijeron que tenía un tumor y se preparó para lo peor: lo que descubrió después lo llevó a la Justicia
Un estudio de rutina derivó en un diagnóstico que le cambió la vida: meses de angustia, decenas de análisis y una sospecha que terminó en los tribunales. La Justicia ya decidió quién paga, pero el monto y desde cuándo corren los intereses son el dato que muchos quieren conocer.
Un hombre de Mercedes pasó meses convencido de que tenía un tumor. El diagnóstico había salido de una biopsia hepática hecha en una clínica de la ciudad, y tanto él como su médico de cabecera se alarmaron. Meses después, la Justicia confirmó que todo había sido un error y condenó al médico y al establecimiento a indemnizarlo con $3.800.000.
La Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial de Mercedes confirmó la responsabilidad del profesional y de la clínica por el impacto emocional y los gastos que atravesó el paciente. El fallo alcanza también a las aseguradoras involucradas, dentro de los límites de sus contratos.
Una biopsia, un diagnóstico inesperado y meses de angustia
Todo arrancó en abril de 2019, cuando el hombre se sometió a una biopsia hepática como parte del seguimiento de una hepatitis autoinmune. El informe patológico habló de una “lesión vinculable con tumor neuroendocrino (carcinoide)”.
Con ese papel en la mano, el paciente encaró una seguidilla de estudios: tomografías, resonancias, análisis de sangre y una nueva biopsia. Recién en agosto se descartó la presencia de un tumor y se confirmó que solo padecía la enfermedad original.
El desgaste no fue solo físico. La Justicia entendió que la mención de un tumor, aunque fuera preliminar, le provocó una “lesión emocional” severa, suficiente para justificar la indemnización.
Qué había pasado con las muestras
El informe que desató la alarma había sido producto de un error en el rotulado de las muestras. El propio médico reconoció que el resultado entregado correspondía a otro paciente.
Tanto el doctor como la clínica admitieron la equivocación, pero intentaron desligarse de la responsabilidad. Argumentaron que el diagnóstico no era definitivo y que el paciente o su médico de cabecera debieron advertir la discordancia.
La Cámara no les dio la razón. La sentencia remarcó que la clínica debe responder por la conducta de su personal y recomendó revisar los protocolos internos para evitar que vuelva a pasar.
Cuánto deberán pagar y desde cuándo corren los intereses
El tribunal fijó $3.000.000 por daño moral, incluyendo el impacto psicológico, y $800.000 por gastos médicos y de traslado, a valores actualizados. En total, $3.800.000.
Además, ordenó calcular los intereses desde el 15 de mayo de 2019, fecha en que el paciente tomó conocimiento del error, y hasta el pago efectivo.
La Justicia también dispuso que la clínica notifique la sentencia y revise sus procedimientos para el manejo de muestras, con el objetivo de prevenir nuevos reclamos.
Las costas del proceso quedaron repartidas en un 30% para el paciente y un 70% para los demandados y sus aseguradoras.