Le dijo a su pareja “te tengo entre ceja y ceja” y la Justicia tomó una decisión
Una frase que heló la sangre en una casa de Caviahue: la Justicia analizó cada palabra y el antecedente que la víctima conocía. La decisión del tribunal, al final de la nota.
Un hombre fue declarado penalmente responsable por amenazar a su pareja durante una discusión en la casa que compartían en Caviahue. La frase que le dedicó quedó grabada en la causa: “Te tengo entre ceja y ceja. Como lo saqué con los pies para adelante al otro, lo voy a hacer con vos”.
La jueza Bibiana Ojeda lo encontró autor del delito de amenazas simples, encuadrado en los artículos 149 bis y 45 del Código Penal. La sentencia escrita se dará a conocer dentro del plazo legal.
El episodio ocurrió a principios de noviembre de 2025, según reconstruyó la investigación. La discusión se dio en el domicilio que ambos compartían en la localidad del norte neuquino.
La acusación y el peso del antecedente
El asistente letrado Guillermo Rodríguez y la fiscal del caso Laura Pizzipaulo sostuvieron la acusación durante el juicio. Para la fiscalía, las expresiones debían leerse en el marco de la relación y de las situaciones de control y violencia que atravesaba la víctima.
Rodríguez sumó un elemento que consideró clave para medir el alcance intimidatorio de la frase: el acusado tenía una condena previa por homicidio, ya agotada, y la mujer conocía ese antecedente. Según explicó, esa circunstancia era determinante para entender cómo ella recibió las palabras.
El pedido de absolución y los argumentos de la defensa
La defensa solicitó la absolución. Planteó que la denuncia estaba vinculada con una disputa económica y patrimonial entre ambos, especialmente por un vehículo, y cuestionó que las expresiones tuvieran entidad suficiente para constituir un delito. También remarcó que no hubo testigos presenciales de la conversación ni se constataron lesiones físicas.
Qué valoró la jueza para condenarlo
La jueza Ojeda desestimó que la frase hubiera sido “un exabrupto aislado” en una discusión por dinero. Valoró el testimonio de la mujer y los indicios que lo rodearon, entre ellos los relatos de profesionales que describieron el temor que experimentó.
Con esos elementos, declaró penalmente responsable a L.F.B. por amenazas simples. El nombre del condenado y otros datos de la investigación se mantienen reservados para proteger la identidad y la intimidad de la víctima.