Le dijo que tenía un regalo y la atacó con un cuchillo: prisión para el acusado de intentar matar a su ex
Un joven de 19 años fue enviado a prisión por intentar matar a su expareja en Rosario. ¿Qué pasó en ese departamento y cómo logró sobrevivir la víctima?
Un joven de 19 años quedó tras las rejas luego de que la Justicia de Rosario le dictara la prisión preventiva por intentar asesinar a su expareja en un departamento del barrio Abasto. El ataque ocurrió el jueves pasado y la víctima, de 18 años, sigue internada en el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (Heca) con pronóstico reservado.
La decisión fue tomada este lunes en una audiencia realizada en el Centro de Justicia Penal, donde la fiscal Laura Riccardo imputó a Luciano de Gaspari por tentativa de homicidio triplemente calificado: por el vínculo con la víctima, por violencia de género y por alevosía.
El juez Alejandro Negroni aceptó el pedido de la Fiscalía y ordenó que el acusado permanezca detenido. Además, dispuso que una vez que reciba el alta médica sea trasladado a una dependencia del Servicio Penitenciario.
¿Cómo fue el ataque?
Según la reconstrucción presentada por la Fiscalía, el hecho ocurrió alrededor de las 16.20 del jueves 20 de agosto en un departamento de calle Paraguay al 1700. De Gaspari, oriundo de Armstrong, estaba junto a Alison, su expareja, en el lugar donde ella residía con una familiar.
En un momento, luego de una discusión en el living-comedor, el joven llamó a la víctima desde otra habitación y le dijo que tenía un regalo para ella. Le pidió que se diera vuelta para sorprenderla y, en ese instante, la atacó con un cuchillo.
La joven sufrió múltiples heridas en el tórax, la espalda, los brazos, las manos, la cabeza y el abdomen. Las lesiones pusieron en riesgo su vida, por lo que fue trasladada de urgencia al Heca, donde permanece internada.
Durante la audiencia se estableció que la relación entre ambos había durado aproximadamente cuatro meses y que ya había terminado al momento del ataque.
El rescate de los vecinos
Tras la agresión, los vecinos del edificio escucharon los pedidos de auxilio de la joven. Dos mujeres se acercaron al departamento y, al no obtener respuesta, una de ellas logró ingresar. En el interior encontró rastros de sangre y advirtió la gravedad de la situación.
La investigación continúa bajo la órbita del Ministerio Público de la Acusación, mientras se espera la evolución de la salud de la víctima y el traslado del imputado al Servicio Penitenciario.