Le disparó al chef del restaurante y confesó sin vueltas: "Lo maté"
Un hombre entró al estacionamiento de un restaurante en Doraville y abrió fuego contra el chef al que acusaba de tener un affaire con su esposa. Cuando la policía lo interceptó, no negó nada: sus palabras quedaron en el informe.
Un hombre de 44 años irrumpió en el estacionamiento de un restaurante en Doraville, en las afueras de Atlanta, y abrió fuego contra el chef del lugar al que señalaba como amante de su esposa. La víctima, Pablo Gutiérrez-Gallegos, murió en el acto. El atacante fue detenido minutos después.
El hecho ocurrió poco después de la medianoche en el estacionamiento del Shandells Tequilas and Grill, según informaron las autoridades. El agresor, identificado como Daniel Roman-Cortez, disparó contra Gutiérrez-Gallegos y desató el pánico entre los clientes que estaban en el local.
Cuando la policía llegó al lugar, encontró a Gutiérrez-Gallegos tendido en el suelo, con heridas de bala y sin signos vitales. Los paramédicos confirmaron su muerte en el lugar.
La confesión y la detención
Los agentes vieron a Roman-Cortez cuando intentaba escapar en una camioneta azul. Lo interceptaron y, al ser detenido, el hombre confesó: "Le disparé. Lo maté", según el informe policial.
Durante el interrogatorio, Roman-Cortez aseguró que creía que la víctima estaba "acostándose con su esposa". La mujer del detenido trabajaba como bachera en el restaurante.
Por el hecho, fue acusado de asesinato y de seis cargos de asalto agravado con arma. Permanece detenido en la cárcel del condado de DeKalb, sin derecho a fianza, y aún no tiene fecha de audiencia judicial.
Dos clientes heridos por vidrios rotos
El tiroteo no solo terminó con la vida de Gutiérrez-Gallegos. Dentro del restaurante, dos clientes sufrieron heridas por esquirlas de vidrio tras los disparos. Ambos fueron atendidos y dados de alta poco después.
El jefe de la policía de Doraville, Deyette, aseguró en un comunicado: "Nuestro departamento está comprometido a realizar una investigación exhaustiva y a buscar justicia para la víctima y su familia".
El pedido de justicia de la familia
Pablo Gutiérrez-Gallegos, de 44 años, era originario de México. Su hermana expresó el dolor de la familia a través de una campaña en GoFundMe: "Estamos profundamente devastados y con el corazón roto. Pablo era una persona increíblemente amable, un hombre que no se metía con nadie y no merecía irse de este mundo de esta manera. Su partida deja un vacío irreemplazable en nuestras vidas".
En diálogo con Univisión, su esposa, Doris, afirmó que su marido era un padre dedicado y un profesional muy trabajador. Sobre el agresor, dijo que "sacó la pistola y comenzó a disparar. No le dio tiempo de defenderse".
También contó que Gutiérrez-Gallegos crió como propios los dos hijos de ella y que juntos tuvieron una nena de cuatro años, Paulina. "Se siente muy, muy vacía la casa sin Pablo. Mi hija está muy afectada. Ella era muy apegada a él y pregunta mucho por su papá", dijo.