Le disparó cinco tiros porque "no lo respetó": la increíble excusa del agresor
¿Una discusión por "respeto" terminó a los tiros? Conocé los escalofriantes detalles del ataque que casi le cuesta la vida a un hombre en Neuquén.
Un hombre terminó en el hospital con heridas de bala en el abdomen y el brazo luego de que un vecino lo atacara a tiros frente a una verdulería. El motivo: "no lo había respetado" al pasar por su casa. La fiscalía lo acusa de intento de homicidio.
La fiscal Lorena Juárez imputó a L.E.B., de quien no se reveló la identidad completa, por dispararle a otro hombre el 27 de julio alrededor de las 20 en el barrio Parque Industrial de Neuquén. La víctima llegó en moto junto a otra persona a una verdulería ubicada sobre la calle 10.
Según la acusación, L.E.B. salió de su vivienda —que está justo enfrente del comercio—, los increpó y les dijo que "debían respetarlo" cuando pasaran por su casa. Sin mediar más palabras, sacó un arma de fuego y efectuó aproximadamente cinco disparos. Uno de los proyectiles impactó en el abdomen de la víctima y otro en una de sus manos.
El acompañante de la víctima logró subirla a la moto y llevarla hasta una plaza cercana. Desde allí, fue trasladada al hospital Castro Rendón. La fiscalía destacó que esa rápida intervención evitó que se concretara un resultado fatal.
En el hospital, los médicos confirmaron una herida de bala en la región abdominal y otra en el antebrazo izquierdo. La víctima debió ser intervenida quirúrgicamente y permanece en recuperación.
¿Qué dice la justicia?
La fiscalía calificó provisoriamente el hecho como homicidio agravado por el uso de arma de fuego en grado de tentativa, en carácter de autor (artículos 79, 41 bis, 42 y 45 del Código Penal).
Durante un allanamiento en la casa de L.E.B., los investigadores no encontraron el arma utilizada. Sin embargo, la funcionaria Cynthia Tobares detalló que la evidencia reunida incluye testimonios presenciales, informes policiales y criminalísticos, secuestro de elementos de interés, entrevistas videofilmadas y documentación médica y forense.
El asistente letrado Maximiliano Jávega solicitó una detención domiciliaria por cuatro meses, alegando riesgos de fuga y de entorpecimiento de la investigación. Además, señaló la necesidad de proteger a la víctima, a los testigos y a sus familiares, que viven en el mismo barrio. La defensa no se opuso.
El juez de garantías Juan Manuel Kees dio por formulados los cargos, fijó un plazo de cuatro meses para la investigación y dispuso que L.E.B. cumpla prisión domiciliaria con tobillera electrónica, controles policiales diarios y prohibición absoluta de contacto con la víctima, los testigos y sus familiares.