Le disparó en el cuello a un ladrón de cables y ahora pasará 13 años en prisión
¿Un disparo en el cuello fue la respuesta adecuada para un robo de cables? La Justicia lo definió con una condena que nadie esperaba.
El gendarme Fabricio Cortez fue condenado a 13 años de prisión efectiva por el homicidio de Marcelo Flores, un hombre que robaba cableado eléctrico en la cuadra donde vive el agente, en Medrano al 2300 de Rosario. El hecho ocurrió el 5 de abril de 2023 y la sentencia se conoció en el Centro de Justicia Penal.
El tribunal integrado por los jueces de primera instancia Facundo Becerra, Paula Álvarez y Valeria Pedrana fue el que dio a conocer la resolución, que puso fin a un juicio que generó gran expectativa en la ciudad.
¿Qué pasó esa noche?
Según la teoría del fiscal Alejandro Ferlazzo, alrededor de las 20.20 del 5 de abril de 2023, Marcelo Flores y otro hombre recorrían el barrio recolectando cartones y restos de comida. En un momento, intentaron desprender un cable del tendido eléctrico que ya estaba cortado, con fines de robo.
Esa maniobra fue advertida por Cortez, quien se encontraba en su domicilio y de civil. El gendarme llamó al 911 para denunciar el intento de robo y, segundos después, salió a la vereda con su pistola reglamentaria Pietro Beretta calibre 9 milímetros.
La persecución y el disparo fatal
De acuerdo con la acusación, al notar la presencia del agente, el acompañante de Flores escapó por Baigorria hacia el sur, mientras que la víctima intentó huir hacia Gallo. En ese momento, sostiene la Fiscalía, Cortez comenzó a perseguirlo apuntándolo con el arma hasta que efectuó un disparo que impactó en el cuello de Flores.
El hombre herido alcanzó a correr algunos metros, regresó por Medrano y dobló por Baigorria, donde finalmente cayó frente al 1500 de esa calle. Allí, Cortez lo redujo colocándole los brazos detrás de la espalda y luego llamó a una ambulancia. Cuando llegó el personal médico, Flores ya había fallecido.
Las penas que se pidieron y la defensa
El fiscal había solicitado una pena de 12 años de prisión, mientras que la querella había pedido 33. En tanto, la defensa, a cargo del abogado Carlos Varela, sostuvo que se trató de un homicidio en legítima defensa, a lo sumo, un exceso en la legítima defensa.
“No venimos a poner en cuestionamiento la realidad del señor Flores hasta el momento de su muerte. Eso tendrá que ver más con cuestiones sociológicas, psicológicas e incluso socioeconómicas que tienen que ver como efecto de cuestiones políticas. Lo que venimos a decir es que Fabricio actuó como correspondía. Intervino en un suceso delictual en el despliegue conductual que estaban realizando Flores y sus amigos, que tiene que ver con una infracción a los delitos contra la propiedad”, sostuvo Varela durante su alegato de apertura.