Le fió $1,5 millones a una gendarme, fue a cobrar y terminó con una amenaza que la tiene encerrada en su casa
Le fiaba mercadería en su local de La Banda y la deuda ya rondaba los $1,5 millones. Cuando fue a reclamarle a una gendarme en su trabajo, dice que escuchó una amenaza que todavía la tiene con miedo de salir de su casa. La Justicia deberá investigar qué pasó.
Una comerciante de La Banda vive días de angustia después de un episodio que, según su denuncia, ocurrió cuando fue a reclamarle una deuda millonaria a una efectivo de Gendarmería Nacional en su propio lugar de trabajo. La mujer asegura que recibió una amenaza de muerte y que luego fue retenida y sujetada por otras personas. “Yo ahora tengo miedo de salir de mi casa”, confesó.
La denunciante relató que la relación comercial comenzó con normalidad: le fiaba distintos artículos en su local de La Banda. Con el correr del tiempo, la suma fue creciendo y los llamados y mensajes para cobrar quedaron sin respuesta.
“Esta situación ya viene hace bastante. Yo le he comenzado a fiar montones de artículos de mi local comercial, que tengo en La Banda, y después veía que la suma se iba elevando”, contó la mujer.
Ante la falta de respuestas, decidió avanzar por vías formales. Envió una carta documento al domicilio donde residía la gendarme, pero la notificación fue rechazada porque la destinataria se había mudado. Para ese momento, estimó que la deuda rondaba los $1.500.000, aunque no descartó que el monto sea mayor: todavía estaba reuniendo y documentando los comprobantes del reclamo.
La comerciante también señaló que la propia efectivo la había denunciado antes por amenazas y hostigamiento.
El encuentro en el lugar de trabajo
Sin respuestas y sin poder destrabar el conflicto, la mujer decidió presentarse donde trabaja la gendarme para buscar una solución de otra manera.
“Yo le he dicho a ella que me iba a presentar en su trabajo, para hablar con los superiores de ella, para ver alguna solución que me dé, que me pague”, explicó.
Según su testimonio, el episodio ocurrió un lunes alrededor de las 13.30. Allí mantuvo un breve intercambio con la efectivo, quien, siempre de acuerdo con la denunciante, le habría respondido: “Ya te dije que no te voy a pagar, no vengas a molestar mi lugar de trabajo”.
La mujer asegura que en ese momento llegó la amenaza: “Si me seguís molestando te voy a hacer volar la cabeza a un tiro”.
Tras esas palabras, dijo que se comunicó de inmediato con su abogado, que le recomendó mantener la calma.
“Me querían quitar la llave de la moto”
La denunciante sostuvo que después salieron del establecimiento dos personas a las que identificó como superiores o encargados de la gendarme.
“Me dice: ‘Usted no tiene que venir aquí, la señorita Markel no le va a pagar nada, esto es un delito lo que viene a hacer aquí a cobrar’”, relató.
Frente a esa situación, decidió retirarse y caminar hacia su motocicleta, estacionada en la vereda de enfrente. Según su relato, uno de los hombres fue detrás de ella, la tomó del brazo y se puso delante del vehículo. También afirmó que le sacaron fotografías a la moto y a la patente.
“Me dice: ‘Ya, llamo a la Policía, la voy a detener’. Me querían quitar la llave de la moto”, aseguró.
Finalmente, la mujer contó que logró poner en marcha el rodado y alejarse del lugar.
El pedido a la Justicia
Después de lo ocurrido, la denunciante pidió que se investigue el episodio y que se incorporen las cámaras de seguridad que puedan haber registrado la situación.
“Ojalá que la Justicia me logre escuchar y haga algo”, expresó.
Además, se refirió puntualmente al momento en que habría sido sujetada del brazo: “Sobre esto que me han retenido, que me han estirado del brazo, pidan cámaras, hagan algo”.
Y cerró con el temor que, según aseguró, le quedó tras el episodio: “Yo ahora tengo miedo de salir de mi casa”.
Las acusaciones corresponden al relato de la denunciante y deberán ser investigadas por las autoridades competentes, que tendrán que determinar las circunstancias en que ocurrieron los hechos y las eventuales responsabilidades.