Le forzaron el candado del kiosco en plena escuela y se llevaron hasta el parlante
Un candado forzado, golosinas, jugos y un parlante JBL: lo que el dueño del maxikiosco encontró cuando fue a abrir el local dentro de una escuela de Añatuya.
Un joven de 28 años que atiende un maxikiosco dentro de un colegio de Añatuya denunció que le abrieron el local y le vaciaron la mercadería. El hecho quedó radicado en la Comisaría 41 de esa ciudad.
El damnificado se llama Eduardo Omar Ponce, tiene 28 años y vive en el barrio Centro. Según su relato, el local funciona en el interior de la escuela San Alfonso de Ligorio, en la esquina de las avenidas Francisco de Aguirre y España.
Fue el propio Ponce quien se presentó el jueves pasado en la dependencia policial para dejar asentada la denuncia. Contó que se acercó hasta el kiosco para abrirlo, como hace habitualmente, y se encontró con la puerta violentada.
Qué encontró al llegar
Los desconocidos habían roto el candado de seguridad que protegía el acceso. Una vez adentro, se hicieron con lo que había a mano: golosinas y jugos de la marca Baggio, además de un parlante pequeño JBL.
La mercadería faltante fue lo que el comerciante pudo constatar en el momento y detalló ante los uniformados.
La investigación
La fiscal Rimini tomó intervención en la causa y dispuso una serie de medidas: tomas fotográficas del lugar, un croquis ilustrativo de cómo quedó el local tras el robo y la participación de la Brigada para avanzar con las pesquisas.
Por ahora no hay detenidos ni identificados por el hecho. La investigación continúa abierta.