Le jugaron una zancadilla en el subte B y lo defendieron los pasajeros: la historia del campeón que pide no quedar pegado al video
Un hemangioma de nacimiento y un talento que lo llevó a ser campeón nacional de patín: la vida de Lucas Benítez, el artista que se gana la vida en el subte B.
Un video que se viralizó en las últimas horas mostró el momento en que un patinador artístico cayó en un vagón del subte B tras recibir una zancadilla de un pasajero. El episodio, ocurrido hace unas semanas, destapó la historia de Lucas Benítez, un campeón nacional que convive con un hemangioma en el rostro desde su nacimiento.
Benítez es patinador profesional y hace años se presenta en el subte B, donde realiza acrobacias frente a los pasajeros. En el video se lo ve tropezar y romper sus patines en pleno vagón en movimiento, aparentemente después de que otro viajero le jugara una mala pasada.
La reacción de los presentes no se hizo esperar: varios pasajeros salieron a defender al artista y encararon al hombre que habría provocado la caída. Sin embargo, Lucas prefirió bajar la tensión. "En ese momento lo quisieron matar. Yo intenté calmar las aguas porque es mi trabajo y no quiero tener problemas con la gente de Metrovías", recordó en diálogo con TN.
"Estoy bien, estoy sano, entero. Agradezco al público que siempre me defiende. A veces puede pasar. Nunca me pasó esto, menos que se haga viral", agregó el patinador.
La discriminación que sufrió por su apariencia
Lucas contó que su familia siempre buscó tratamientos para revertir el hemangioma, pero que nunca sufrió bullying de chico. "No sufrí bullying, tuve dos padres geniales. No olvido nunca que mi mamá fue a todos los hospitales habidos y por haber para curarme el hemangioma que tengo, que es de nacimiento", sostuvo.
El problema apareció cuando intentó insertarse en otros trabajos fuera del patinaje. "Me han rechazado trabajos por mi cara, pero patinar no", aseguró. En varias oportunidades llevó su currículum a distintos lugares y recibió respuestas que después descubrió que no eran ciertas: le decían que el puesto ya había sido ocupado, pero él sostiene que la búsqueda continuaba.
El patinaje, en cambio, nunca fue un obstáculo. Todo lo contrario: Lucas comenzó a practicar a los 22 años y terminó convirtiendo esa pasión en su profesión. Fue campeón nacional varias veces y actualmente vive de sus presentaciones, tanto en el subte B como en otros espacios.