Le llegaron dos multas de CABA por casi $600 mil, pero su auto nunca salió del patio: el detalle que lo cambió todo
Le llegaron dos multas desde CABA por casi $600 mil por infracciones que nunca cometió: su auto estaba guardado en el patio de su casa de Roca. Lo que descubrió en la notificación la dejó sin palabras, y el trámite para zafar terminó siendo otro calvario.
Una vecina del barrio Porvenir de Roca vivió una situación que todavía no puede creer: la Ciudad Autónoma de Buenos Aires le notificó dos supuestas infracciones cometidas en la Autopista 25 de Mayo por casi 600 mil pesos, mientras su auto permanecía guardado en el patio de su casa.
Cristina Cornejo Gutiérrez recibió la notificación y, según contó, cada acta tenía un valor de 290 mil pesos. La primera reacción fue de sorpresa. La segunda, de bronca, cuando revisó las fechas.
"Eran multas del 22 de julio. El lunes 20 de julio me fui a La Plata en avión. Mi auto quedó guardado en el patio de mi casa", relató la mujer.
Una patente que no era la suya
Al observar la fotomulta, Cristina detectó otra irregularidad que terminó de convencerla de que había un error de fondo. "La fotomulta tenía una patente que no tenía nada que ver con mi patente. Mi patente tiene fondo negro, claro, y los números están impecables", detalló.
Con esas pruebas en mano, inició el reclamo por los canales oficiales. Lo que parecía un trámite simple se convirtió en un laberinto.
"Primero que no lo atiende nadie... solamente máquinas que le dicen: 'Bueno, apriete opción A u opción B'. No hay personas que atiendan el teléfono para hacer un descargo, solo máquinas", se quejó.
Sin respuestas por teléfono ni atención presencial, la conductora decidió contratar a un abogado para que tramitara el caso y la representara en una mediación.
La audiencia virtual que nadie se presentó
El momento más insólito llegó el día fijado para el encuentro a distancia. "Nos dieron una audiencia virtual el día lunes a las 5 y cuarto donde no aparecieron ellos, donde nosotros nos comunicamos y ellos no estuvieron", explicó Cristina.
Sin embargo, al salir del estudio jurídico, recibió un llamado de la administración porteña acusándola de no haber asistido a la cita. La mujer aclaró que contaba con los comprobantes del viaje y del vehículo en PDF, y envió la documentación por mensajería.
La respuesta fue inmediata: "A los 15 minutos me dice: 'Usted ya está libre, puede pedir el libre deuda porque ya está anulada la fotomulta'".
Pese a haber destrabado el problema, Cristina sigue indignada por lo que tuvo que atravesar. "Esto es muy loco. Así como a uno la meten en este desastre, este lío, esta estafa, así de un plumazo lo sacaron. Es una trampa", concluyó.