Le llegó una multa de Buenos Aires, pero jamás salió de Bowen: qué hay detrás de las notificaciones
Una vecina de Bowen recibió por Correo Argentino una multa labrada en Buenos Aires por un auto que, asegura, nunca salió de Mendoza. Lo que empezó como un caso aislado ya suma a otros conductores del distrito y nadie sabe de dónde salen las actas.
Vecinos del distrito de Bowen, en General Alvear, están alarmados por un fenómeno que crece: multas de tránsito emitidas en otras provincias por infracciones que, aseguran, nunca cometieron. Las notificaciones arriban por el Correo Argentino y vienen atadas a las patentes de sus propios vehículos.
El caso que encendió la alerta es el de Daniela Assat, una residente de Bowen que recibió una sanción labrada en la provincia de Buenos Aires. Su versión es contundente: ni ella ni su familia pisaron jamás el lugar donde la infracción habría quedado registrada.
El caso que encendió la alarma
Según relató Assat, la multa llegó vinculada al dominio de su auto, aunque el titular desconoce por completo en qué circunstancias se habría labrado el acta. La situación le generó desconcierto y, sobre todo, la certeza de que algo no cierra.
Lo que empezó como un episodio aislado pronto encontró eco. Otros habitantes del distrito alvearense aseguran haber atravesado situaciones parecidas y coinciden en el mismo punto: las notificaciones llegan desde jurisdicciones por las que nunca circularon.
Las hipótesis sobre la identificación de los vehículos
La llegada de infracciones desde lugares donde los propietarios afirman no haber estado pone la lupa sobre los mecanismos que se usan para identificar un vehículo y atribuirle una falta.
Entre las explicaciones posibles aparecen errores en la lectura o en la carga de las patentes, inconsistencias en los registros y hasta casos de utilización indebida de dominios. Todas son conjeturas: hasta el momento no se determinó cuál es el origen real de las multas denunciadas en Bowen, por lo que tampoco se puede afirmar si se trata de fallas administrativas o de otra irregularidad.
El trámite que deben afrontar los afectados
Más allá del misterio sobre el origen, el problema concreto para los conductores es tener que moverse para defenderse de sanciones que niegan haber cometido. Cada notificación obliga a verificar de dónde viene, revisar los datos del vehículo y, cuando corresponde, presentar el descargo ante la autoridad que emitió la multa.
La inquietud en Bowen y en el resto de General Alvear no es menor: la posibilidad de que más propietarios reciban notificaciones similares mantiene en vilo a los automovilistas. Los casos conocidos dejan una advertencia clara sobre la importancia de controlar que la identificación del vehículo sea correcta antes de atribuirle una infracción a su titular.