Le notó algo raro a su hija adolescente y lo que descubrió después la llevó a hablar
¿Qué fue lo que le hizo clic a Roxana Rosas para entender que su hija necesitaba ayuda urgente? Su historia, contada en General Alvear, expone una realidad que muchas familias callan.
Roxana Rosas abrió su historia en Noticiero Andino de General Alvear: contó cómo detectó señales de sufrimiento en su hija adolescente y el camino que recorrieron juntas hasta encontrar contención. Su testimonio busca visibilizar una realidad que muchas familias atraviesan en silencio y derribar los prejuicios que rodean al pedido de ayuda.
Todo empezó con cambios que, al principio, resultaban difíciles de interpretar: variaciones en el estado de ánimo de la adolescente, llanto frecuente, momentos de angustia y conductas de autolesión. Como ocurre en tantos hogares, las dudas y la preocupación se mezclaron con la necesidad urgente de encontrar respuestas.
El episodio que lo cambió todo
Un hecho puntual marcó un antes y un después y empujó a la familia a tomar una determinación clave: buscar ayuda profesional y comenzar un proceso de acompañamiento. El recorrido no fue sencillo. Hubo momentos de gran preocupación y situaciones de riesgo en las que el sostén adecuado se volvió imprescindible, no solo para la adolescente sino para todo el núcleo familiar.
A partir de ahí se abrió una etapa atravesada por la escucha, la contención y el aprendizaje de nuevas herramientas para afrontar una realidad compleja. Roxana encontró además un espacio que resultó fundamental: el grupo “Contá Conmigo”, donde pudo cruzarse con otros padres que estaban pasando por experiencias similares.
El valor de no sentirse solo
Compartir vivencias, escuchar a otras familias y entender que no estaban solos se transformó en una herramienta central para transitar cada etapa. Ese intercambio permitió poner en común temores y aprendizajes, pero también tejer una red de acompañamiento en los momentos más duros.
Con su relato, Roxana busca generar conciencia y dejar un mensaje claro: detrás de ciertas conductas puede haber un sufrimiento que necesita ser escuchado y atendido a tiempo. Su testimonio también apunta a romper con los prejuicios que todavía pesan sobre la búsqueda de ayuda. Frente a una situación así, recurrir a profesionales y pedir acompañamiento puede ser el paso fundamental para iniciar un proceso de recuperación.
La experiencia de Roxana y su hija deja, además, una puerta abierta a la esperanza: con contención, escucha y acompañamiento profesional es posible atravesar momentos muy difíciles y encontrar las herramientas para seguir adelante.