Le ofrecieron renovar su cobertura de medicamentos y terminó perdiendo $11 millones
La mujer ya tenía la cobertura del 100% en medicamentos, pero igual atendió el llamado que le ofrecía renovarla. Con sus claves bancarias, los estafadores pidieron un préstamo a su nombre y vaciaron sus ahorros. Ahora investigan si hay una banda detrás.
Una jubilada de 74 años de Tucumán cayó en una estafa virtual que le costó alrededor de $11 millones, tras recibir un llamado telefónico de personas que se hicieron pasar por representantes de un servicio de salud.
Según relató su abogado, Juan Guerrero, los delincuentes le ofrecieron renovar una cobertura del 100% en medicamentos. La mujer ya contaba con ese beneficio, pero creyó que la comunicación era legítima y siguió las indicaciones que le dieron.
Así fue el engaño
El contacto comenzó con una llamada en la que los estafadores se presentaron como integrantes del servicio de salud. Le dijeron que debía actualizar la cobertura para no perder el beneficio y, en el marco de esa conversación, consiguieron sus claves bancarias.
Con esos datos ingresaron a la cuenta de la jubilada y solicitaron un préstamo de $10 millones. Ese dinero fue transferido a cuentas de terceros. A esa cifra se sumó cerca de $1 millón que la mujer tenía depositado entre ahorros personales y otros fondos, que también terminó en manos ajenas.
“Se hicieron pasar por personas del subsidio de salud mediante publicidad o mediante llamada. En este caso, la señora ya contaba con una cobertura al 100% en medicamentos y le estaban ofreciendo la renovación”, explicó Guerrero.
Investigan si hay una banda detrás
El abogado advirtió que esta modalidad se repite con frecuencia y contó que ya representa a una segunda persona afectada por un engaño similar, en el que los delincuentes se hacen pasar por trabajadores de servicios de salud.
La causa quedó en manos de la Fiscalía de Estafas N° 1 del Ministerio Público Fiscal. Los investigadores deberán avanzar con peritajes y medidas para determinar quiénes están detrás de las operaciones.
Un dato llamó la atención de la defensa: según las denuncias que se investigan, distintas transferencias realizadas por víctimas habrían terminado en una misma cuenta bancaria.
“Probablemente estemos hablando de una banda de estafadores”, sostuvo Guerrero, aunque aclaró que será la investigación la que determine si esa cuenta pertenece a integrantes de la organización o si se trata de una llamada “cuenta mula”, usada para recibir y derivar dinero de origen ilícito.
Buscan frenar el cobro del préstamo
Mientras avanza la causa penal, la defensa intenta evitar que la jubilada tenga que pagar las cuotas del crédito que se otorgó mediante el engaño. Ya se presentaron escritos ante el banco y el caso también fue puesto en conocimiento de Defensa del Consumidor, donde está prevista una audiencia.
El abogado anticipó además que pedirá medidas ante la Fiscalía para impedir que se concreten los débitos automáticos destinados a cobrar el préstamo. La defensa sostiene que el crédito fue obtenido de manera fraudulenta y busca que sea anulado, mientras la Justicia trata de establecer cómo se produjo la estafa, hacia dónde fue el dinero y quiénes participaron.