Le ofreció una guitarra a su papá por la casa, pero cuando quiso echar a su hermano la Justicia le dijo no: el motivo
Quiso echar a su hermano de la casa que compró con una guitarra, pero la Justicia lo frenó. ¿Qué faltó en los papeles?
Un insólito conflicto familiar terminó en los tribunales de Zárate: un hombre intentó desalojar a su hermano de la casa que había heredado de su padre, pero la Justicia le puso un freno inesperado. El problema empezó cuando le compró la propiedad a su papá a cambio de una guitarra criolla.
Un trueque que salió mal
En abril de 2012, F. M. O. llegó a la casa de su padre con una propuesta poco convencional: le ofreció adquirir el 50% de la vivienda a cambio de una guitarra Parker Custom que había pertenecido a su abuelo. El padre aceptó, pero puso una condición: que su otro hijo pudiera construir una casa en el fondo del terreno mientras él viviera. Firmaron un contrato de comodato ante escribano y todo parecía en orden.
Sin embargo, la muerte del padre en diciembre de 2018 desató la disputa. F. M. O. aseguró que luego había comprado el otro 50% a su madre, pagándole en efectivo, y presentó una demanda de desalojo contra su hermano, que vivía allí desde 1998 con su esposa e hijos.
El fallo que lo dejó sin casa
El Juzgado Civil y Comercial N° 4 de Zárate-Campana rechazó el desalojo. El motivo: el demandante no pudo demostrar que fuera dueño de toda la propiedad. El contrato de 2012 solo le transfería el 50% de los derechos posesorios del padre, y aunque afirmó haber comprado la otra mitad a su madre, nunca presentó la documentación que lo acreditara.
La Cámara de Apelación de Zárate-Campana ratificó la decisión. Los jueces señalaron que, si bien el contrato contemplaba una obligación de restitución, el comprador debía probar primero su derecho total sobre el inmueble. “La ausencia de prueba sobre la titularidad comprometida deja también sin sustento su legitimación para accionar”, expresaron en el fallo.
Así, el hermano que intentó echar a su familiar con una guitarra como pudo quedó sin poder hacerlo, al menos hasta que demuestre ser el dueño completo.