Le pegó un cachetazo al árbitro y lo noquearon con una sanción que no esperaba
Un jugador de Reserva noqueó de un cachetazo al árbitro y la Liga Sanrafaelina le dio el castigo máximo que permite el reglamento. Pidió disculpas, pero igual no lo puede creer.
El futbolista Luciano Giménez, de Sportivo Balloffet de San Rafael, noqueó de un golpe al árbitro Pablo Sosa durante un partido de Reserva y la Liga Sanrafaelina le aplicó una sanción que lo dejó fuera de las canchas por una década. El propio jugador salió a pedir disculpas, pero no ocultó su sorpresa por la dureza de la pena.
Todo ocurrió el domingo, en el encuentro de Reserva ante Sport Club Pedal. Giménez ya había visto la doble amonestación y, cuando el juez le mostró la segunda tarjeta amarilla, reaccionó con una trompada que dejó a Sosa tendido en el suelo y sin conocimiento.
La sanción que cayó como un baldazo de agua fría
La Liga Sanrafaelina informó este jueves que resolvió suspenderlo por 10 años, encuadrando la medida en el artículo 183 del Reglamento de Transgresiones y Penas.
Esa norma contempla una "suspensión de uno a cinco años al jugador que agreda al árbitro aplicándole golpe por cualquier medio, o lo derribe, embista, empuje, dé empellones o zamarree violentamente con el propósito de agresión".
El mismo artículo agrega que "si las lesiones llegan a ser graves, la sanción de suspensión puede llegar a diez años, o hasta expulsión de la Liga". Es decir, Giménez recibió el máximo castigo previsto, aunque se salvó de la expulsión definitiva del torneo.
"Se me fue mi cabeza unos segundos"
Este viernes, en diálogo con Diario San Rafael, el futbolista reconoció su error: "Cometí un grave error de agredir al árbitro Pablo Sosa", y explicó que "se me fue mi cabeza unos segundos".
Además, se dirigió directamente al juez del partido: "Le pido disculpas a Pablo Sosa y a su familia. La disculpa yo tenía ganas siempre, nunca pensé en no pedir disculpas, nunca hacerme el desentendido del error que yo había cometido".
Sin embargo, la pena lo tomó por sorpresa. "Nunca pensé que me iban a matar tanto", aseguró, a pesar de que no recibió la sanción más extrema, que hubiera significado su salida total de la Liga Sanrafaelina.