Le pidieron un préstamo para corregir un error y perdió $2,1 millones en una estafa virtual
Quiso ayudar a un cliente y terminó perdiendo $2,1 millones. La historia detrás de la estafa virtual que la dejó en shock.
Una comerciante de 45 años denunció haber perdido $2,1 millones tras caer en una estafa virtual que comenzó con un supuesto pedido de panificados para su negocio en Colonia Alpina, departamento Rivadavia. La mujer, que quedó en shock al descubrir el engaño, radicó la denuncia en la Comisaría Nº 34 de Selva.
Según la reconstrucción de los hechos, la mujer atendía su panadería sobre la calle 25 de Mayo cuando recibió un llamado de un supuesto cliente que realizó un importante pedido de productos panificados, valuado en $48.000. Poco después, el hombre envió por WhatsApp una imagen que simulaba ser un comprobante de transferencia, pero por un monto mucho mayor: $4.800.000.
La comerciante, creyendo que se trataba de un error genuino y con la intención de mantener una futura relación comercial, se comunicó para advertir al supuesto cliente. Este agradeció el gesto y le informó que personal de la aplicación se pondría en contacto para solucionar el inconveniente.
¿Cómo la engañaron?
Minutos después, comenzaron a llegar llamadas desde distintos números. Quienes se comunicaban se presentaron como integrantes del área de atención al cliente de la billetera virtual y le indicaron que debía transferir el dinero excedente. Al explicar que no disponía de esa suma, los falsos operadores le sugirieron gestionar un préstamo, asegurándole que luego sería reintegrado.
En ese momento intervino su hija, quien la ayudó a seguir los pasos. Una vez aprobado un crédito por $2.100.000, la mujer intentó transferir el dinero, pero la aplicación emitió una alerta advirtiendo sobre una posible maniobra fraudulenta y bloqueó la operación. Pese a la advertencia, continuaron con las instrucciones: el dinero fue transferido primero a la billetera virtual de la hija y luego enviado a la cuenta de los estafadores.
Poco después, los contactos desaparecieron: los mensajes fueron eliminados y cesó toda comunicación. Fue entonces cuando la comerciante advirtió que había sido víctima de una estafa y que había perdido los $2,1 millones obtenidos mediante el crédito.
En medio de una crisis nerviosa, la mujer se presentó en la Comisaría Nº 34 de Selva para radicar la denuncia. La fiscal Florencia Garzón ordenó que el Departamento de Delitos Económicos inicie las investigaciones para identificar a los responsables.