Le pidió a la policía que frenara y terminó con el tabique fracturado: la causa se extiende
La causa contra el policía parecía lista para juicio, pero un pedido de la defensa frenó todo: ahora deberá analizar el celular de otro efectivo que habría grabado la pelea.
La investigación contra el policía Matías Escudero, acusado de golpear a Brian Arévalo en abril en San Luis, seguirá abierta cuatro meses más. Así lo dispuso el juez de Garantía Nº3, Marcos Flores Leyes, quien prorrogó la Investigación Penal Preparatoria a pedido de la fiscal Débora Roy Gitto.
Escudero está imputado como coautor de lesiones graves agravadas por su condición de funcionario público, abuso de autoridad y apremios ilegales. La prórroga contó con la conformidad de sus defensores, Hugo Scarso y Gabriel Varela.
Según se expuso en la audiencia, la causa está casi terminada en sus aspectos centrales y la Fiscalía se alista para formular la acusación. Sin embargo, quedan medidas pendientes que impiden cerrar la etapa de instrucción.
¿Qué falta para cerrar la investigación?
Entre las diligencias pendientes figura una junta médica sobre Arévalo, que ya realizó el Cuerpo Médico Forense, y una pericia psicológica y psiquiátrica prevista para diciembre.
La defensa también pidió analizar el teléfono celular de otro policía que estuvo presente la noche del hecho y que, según se indicó, habría registrado parte de lo sucedido. Para eso, el efectivo deberá entregar el dispositivo de manera voluntaria. Los abogados de Escudero, además, solicitaron intervenir en la pericia psicológica impulsada por la querella.
Qué pasó el 9 de abril
El episodio ocurrió cerca de las 20:45 en la peatonal Mendoza del barrio 292 de la capital puntana. Arévalo caminaba con su hijo de un año y medio y un amigo cuando vio varios móviles policiales a alta velocidad y les pidió que bajaran la marcha.
Según la acusación, esa situación derivó en un procedimiento de identificación en el que se habría producido un accionar abusivo por parte de los efectivos. A Escudero le atribuyen haber golpeado a Arévalo con los puños mientras llevaba puestos los guantes reglamentarios. La Fiscalía sostiene que la víctima no ofreció resistencia y estaba en inferioridad numérica.
Como consecuencia, Arévalo sufrió fractura del tabique nasal y del piso de la órbita derecha, además de hematomas y escoriaciones. El informe forense determinó que las lesiones requirieron más de un mes de curación e inhabilitación laboral.
Detención y libertad
Tras la formulación de cargos, Escudero estuvo detenido con prisión preventiva y luego pasó a prisión domiciliaria. En junio, el Tribunal de Impugnaciones revocó esa medida y dispuso que continuara el proceso en libertad, aunque sigue vigente la prohibición de acercamiento y contacto con Arévalo.
La causa entra ahora en un tramo decisivo. Los próximos cuatro meses servirán para completar las pericias y ordenar la prueba. Una vez que terminen esas diligencias, la Fiscalía deberá definir si formaliza la acusación y pide que el caso vaya a juicio.
Por ahora, Escudero continúa imputado mientras la Justicia intenta cerrar una investigación que ya lleva cinco meses.