Le pusieron la tobillera y a los pocos días se esfumó: lo que dejó tirado en la casa lo complicó
¿Qué dejó tirado en la casa antes de desaparegada? La fiscal dice que el hombre que cumplía prisión domiciliaria en Neuquén rompió el control y se fue. Lo que encontraron después selló su suerte.
La fiscal del caso Valeria Panozzo formuló cargos contra un hombre por fugarse de la prisión domiciliaria que cumplía con una tobillera electrónica, dispositivo que dañó antes de abandonar la vivienda. Además, pidió que se revoque la medida y que el imputado cumpla prisión preventiva.
La nueva acusación se realizó el sábado, durante una audiencia en la que le atribuyó a M.E.H. que el 18 de septiembre, alrededor de las 5:35, se fugó de una casa de Neuquén en la que cumplía prisión domiciliaria por orden judicial.
Según explicó la fiscal, el acusado dañó la tobillera electrónica que tenía colocada, la dejó en el lugar y se fugó. La alarma del dispositivo permitió advertir el corte y personal policial concurrió al domicilio, donde constató que el imputado no estaba.
Panozzo calificó el hecho como evasión, en concurso ideal con daño calificado por tratarse de un bien de uso público.
Las pruebas que presentó la Fiscalía
Para sostener la acusación, la fiscal del caso presentó como evidencia los testimonios de los policías que concurrieron al domicilio, de una persona que presenció el procedimiento, del personal policial que informó la situación a la Fiscalía y de un integrante de la Unidad de Dispositivos Electrónicos de la provincia, quien aportó información sobre las señales emitidas por el dispositivo antes de que dejara de funcionar.
El antecedente que llevó a la prisión domiciliaria
La fiscal explicó que la nueva acusación debía analizarse junto con los antecedentes procesales de Hernández. Señaló que el 27 de julio se le habían formulado cargos por dos robos y un hurto. En esa oportunidad, la Fiscalía pidió la prisión preventiva al considerar que existía riesgo de fuga.
En ese momento, el juez que intervino dispuso la prisión preventiva por 15 días y, posteriormente, el 5 de agosto, resolvió morigerarla para que M.E.H. continuara privado de su libertad en su domicilio, bajo monitoreo mediante una tobillera electrónica.
Panozzo también mencionó que el acusado registra declaraciones de rebeldía anteriores, incumplimientos de pautas de conducta y una suspensión de juicio a prueba que fue revocada. Además, señaló que cuenta con una condena de ejecución condicional y que tiene otras investigaciones en trámite.
El 15 de septiembre, además, se le formularon nuevos cargos en otra investigación por un hecho ocurrido el 5 de junio, calificado como hurto agravado por escalamiento. En esa misma audiencia también se incorporaron otros hechos vinculados a encubrimiento por receptación dolosa.
Qué argumentó la defensa
Para la fiscal, la nueva fuga confirmó el riesgo de que M.E.H. no se someta al proceso. Señaló que se le había otorgado una medida menos gravosa que la prisión preventiva y que, pese a ello, dañó el dispositivo de control y abandonó el domicilio.
La defensa pidió mantener la prisión domiciliaria y sostuvo que Hernández había sido víctima de un incidente durante la madrugada y que por temor se alejó del lugar.
El juez hizo lugar al planteo de la fiscal, revocó la prisión domiciliaria y dispuso que Hernández cumpla prisión preventiva durante dos meses. También dejó sin efecto la declaración de rebeldía dictada el día anterior, ya que el imputado fue localizado y se pudo realizar la audiencia.