Le quemó el cuerpo a su papá con aceite hirviendo y contó una versión que nadie puede creer
El edificio lo tenía filmado: salió con su papá quemado, le dijo a los médicos 'tuve problemas en casa' y después armó una versión que se cayó sola. Lo que él mismo escribió por WhatsApp desde Brasil terminó de complicarlo.
Las cámaras de seguridad del edificio de Palermo donde vivía Lucas Grinstein registraron lo que pasó después de que su padre, Daniel Grinstein, saliera del departamento con el cuerpo quemado. Las imágenes se convirtieron en una prueba central para la investigación que lo tiene detenido, acusado de haberle tirado aceite hirviendo mientras dormía en el sillón.
El episodio ocurrió en junio del año pasado, en un departamento de la calle Austria al 1900. Según quedó filmado, padre e hijo entraron juntos al edificio y permanecieron varias horas adentro. Cerca de las 3 de la mañana, Daniel salió caminando con dificultad, acompañado por Lucas, que le abrió la puerta y después se acercó hasta un contenedor de basura para dejar una bolsa.
La víctima llegó por sus propios medios al Hospital Rivadavia, a unos 300 metros, y les dijo a los médicos una frase que después tomaría otro peso: "Tuve problemas en casa". Tenía quemaduras en el pecho, las piernas y la cara. Casi el 80% de su cuerpo estaba afectado. Casi un mes después, murió a causa de las secuelas.
Lo que Grinstein dijo en el hall
Los videos posteriores muestran a Lucas cambiándose la remera e intentando salir a la calle. En el hall, el personal de seguridad lo frenó a través de un tótem y ahí empezó una conversación que quedó grabada.
"Mi papá se lastimó y estoy preocupado por él. Lo quise llevar al hospital y me dijo 'no, quedate'", respondió Grinstein cuando el empleado le preguntó qué había pasado. Después agregó: "Yo quería ir con él a acompañarlo al hospital, pero él me dijo 'voy solo, vos quedate', y me quedé acá, pero estoy preocupado por él".
El hombre de seguridad le pidió los datos para dejar registro y le consultó si hacía falta llamar a un patrullero. La respuesta fue otra excusa: "No, fue un accidente, y está siendo atendido en el hospital, ¿qué tiene que ver un móvil?".
Ante la insistencia del empleado, que le advirtió que a su padre podría haberle pasado algo en el camino, Grinstein contestó que ya había hablado con él y que estaba en el Rivadavia. Pero no lo dejaron salir. Entonces redobló la apuesta: "No hace falta la policía porque si no lo puedo contactar yo, que los médicos hablen con mi madre. Ella me llamó, le dije 'papá se patinó, se fue de boca en casa, chocó contra el mueble de la biblioteca de madera y se lastimó las manos'".
Nunca mencionó el aceite.
La fuga y la confesión por WhatsApp
Ese mismo día, Lucas Grinstein compró un pasaje a Río de Janeiro, sin boleto de regreso. Salió de Aeroparque a las 23:20 del 20 de junio y aterrizó en Brasil a las 2:15 del día siguiente. La Justicia ordenó su detención nacional e internacional y trabajó junto a Interpol. Su hermana informó que el último domicilio conocido era un hotel del barrio Barra de Tijuca.
Desde Brasil mantuvo contacto con su madre y, con el correr del tiempo, terminó confesando el ataque en un chat de WhatsApp. Cuando la mujer le preguntó con qué había quemado a su padre, él respondió: "Aceite y sal hervida". En los mensajes siguientes le mandó fotos desde Río en las que se ven sus manos quemadas.
En esa misma conversación involucró a otras personas: "Maca y Charrier también deberían estar imputadas, o solo Maca. Lo hice yo, pero la idea fue de Charrier, y hablé con Charrier por teléfono mientras hervía el aceite. Macarena hizo que a medianoche el aceite me llegara rápido por la aplicación".
Cómo fue el ataque, según la investigación
Fuentes de la investigación detallaron que esa noche Daniel Grinstein se quedó dormido en el sillón. La reconstrucción del hecho permitió establecer que su hijo calentó tres litros de aceite, les agregó sal y se los tiró sobre el cuerpo. Los rastros que quedaron en el sillón serían clave para respaldar esa hipótesis.
Todo indicaría que la víctima no pudo defenderse y que, en un primer momento, creyó que había sido un accidente. Caminó los 300 metros hasta el Rivadavia con el 80% del cuerpo quemado, recibió los primeros auxilios y fue derivado. Casi un mes después murió por las graves secuelas.
Según informaron fuentes cercanas al caso, el acusado fue detenido en Brasil por un delito menor y estuvo preso alrededor de un año. Días atrás fue trasladado a la Argentina y quedó alojado en una alcaidía porteña.
La evaluación psiquiátrica antes de declarar
La jueza María Gloria Capanegra, titular del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N°17, ordenó que el acusado sea sometido a un examen mental interdisciplinario antes de tomarle declaración indagatoria. Los peritos deberán determinar si presenta algún trastorno mental en la actualidad y cómo se encontraba al momento del hecho.
También tendrán que responder si el imputado podía comprender la criminalidad del hecho que se le atribuye en la muerte de su padre y si está en condiciones de afrontar un proceso penal y ejercer su defensa. Mientras se realizan las evaluaciones, la jueza dispuso que permanezca detenido y sea derivado al Dispositivo Prisma o al Hospital Penitenciario Central, según corresponda.
Además, le prohibió cualquier tipo de contacto con su madre y sus dos hermanas, incluso por llamadas, mensajes, redes sociales o terceras personas. Grinstein está imputado por homicidio agravado por el vínculo, un delito que prevé prisión perpetua.