Le reclamaban a un joven de 25 años, salió su papá y terminó con la cabeza abierta
Le gritaban el nombre a un joven de 25 años, pero quien abrió la puerta fue su papá. Lo golpearon con la culata de un arma y después vaciaron el cargador contra el auto de la familia. Tres detenidos y un prófugo: qué dice la hipótesis que maneja la Justicia.
Un ajuste de cuentas por una deuda de dinero es la hipótesis que maneja la UFI Genérica para explicar el ataque a tiros y golpes que sacudió al barrio El Prado, en Chimbas. La causa ya tiene tres detenidos y un cuarto sospechoso identificado que sigue prófugo.
El hecho ocurrió el jueves 15 de octubre, cerca de las 15, en una vivienda de la manzana C del barrio El Prado. Hasta ahí llegaron tres sujetos en una camioneta blanca y empezaron a gritar el nombre de Agustín Villafañe, de 25 años.
Quien abrió la puerta fue su padre, Alejandro Villafañe. Según las actuaciones judiciales, uno de los atacantes le pegó un fuerte golpe en la cabeza con la culata de un arma de fuego.
La furia también fue contra el auto
Después de agredir al hombre, los desconocidos se ensañaron con un Toyota Corolla de la familia que estaba estacionado en la puerta. Le dispararon alrededor de siete veces y se fueron a toda velocidad.
Con el paso de los días, la Policía y la Justicia lograron cercar a los presuntos responsables. El primer detenido fue Walter Tomás Molina, el 22 de octubre. Lo señalaron como dueño de un Fiat Idea que habría tenido un rol logístico en el ataque. La semana pasada lo llevaron a Tribunales y el juez le dictó la prisión preventiva.
Después cayó Mario Lorenzo Calivar, a quien sindican como uno de los que disparó contra el vehículo. En su audiencia le impusieron un mes de prisión preventiva mientras sigue la instrucción.
Se entregó y espera la formalización
El tercero en la lista es Cristian Alexis Muñoz Torrejón. Se presentó por voluntad propia en la sede policial el domingo por la noche. Ahora aguarda la audiencia de formalización, donde el Ministerio Público Fiscal le expondrá los cargos y se definirá su situación procesal.
Mientras tanto, los investigadores buscan al cuarto implicado, un hombre de apellido Molina que permanece oculto de la Justicia.
La causa está en manos del fiscal José Plaza, al frente de la UFI Genérica, y las tipificaciones legales son amenazas agravadas por el uso de arma, lesiones y daños.
Los pesquisas no descartan ninguna línea, pero la hipótesis central apunta a una disputa previa por una deuda de dinero entre el hijo de la víctima y un joven que vive en el barrio San Francisco. Esa deuda habría desencadenado la expedición de venganza que terminó en Chimbas.