Le robaron cuatro veces en su propia carnicería: ahora apuntó a dos vecinos que estaban de ronda
Cerró su carnicería en Loreto y se fue sin la recaudación de 800 mil pesos. A la mañana siguiente encontró el portón violentado y la caja vacía: no era la primera vez, y el comerciante ya tiene dos nombres en la cabeza.
Walter Leguizamón tiene 61 años, más de dos décadas en el rubro y una carnicería en el barrio Alberdi de Loreto que ya conoce de memoria el camino de los ladrones. Anteanoche, cuando cerró el local de calle Raúl Alfonsín, entre Eva Perón y Gramajo, dejó la recaudación adentro de la caja registradora sin querer.
Eran cerca de las 22 cuando el comerciante llegó a su casa de Colonia Hipólito Yrigoyen y cayó en la cuenta de que los 800 mil pesos seguían en el negocio. Pero esa noche tenía otro problema encima: un cuadro de salud lo llevó directo al hospital y la plata quedó en segundo plano.
La sorpresa llegó a la mañana siguiente. A las 6.45 se presentó en la carnicería para arrancar la jornada y encontró que habían entrado. Los delincuentes forzaron un portón hasta abrir un hueco por el que se metieron.
Qué encontró al abrir la carnicería
Leguizamón recorrió el local y comprobó que faltaban los 800 mil pesos que había acomodado en la caja registradora, más el cambio que usa para dar vuelto. En esta oportunidad los ladrones se conformaron con el efectivo.
No fue así las otras veces. El carnicero contó que en los robos anteriores también se llevaron carne, cuchillos y otros elementos de trabajo que usa todos los días para atender al público.
"Es la cuarta vez que me roban desde que he abierto la carnicería en este local", afirmó el damnificado, que lleva más de 20 años en el oficio.
El sospechoso que ya había estado detenido
Por el penúltimo de los hechos un sujeto estuvo detenido. Para Leguizamón, ese hombre es el mismo que entró las cuatro veces y vive a dos cuadras, en el barrio Palermo. También cree que actuó junto a un segundo delincuente, con domicilio en el barrio Las Chacras.
"Si yo sabía que ya lo habían largado (al sospechoso), anoche (por anteanoche) hacía un esfuerzo y volvía a retirar la recaudación", se lamentó el comerciante.
Después del robo, a media mañana, Leguizamón salió a andar en moto por la zona para juntar información. En esa recorrida vio a los dos sospechosos bebiendo en el barrio Palermo.
La denuncia quedó asentada en la Comisaría Nº 27. La investigación pasó a manos de la Sección Robo y Hurto, por orden de la fiscal Luciana Jacobo.