Le robaron dos veces en su casa y ahora la Justicia la apunta a ella: la medida que la dejó sin salida
Le entraron dos veces a su casa en Centenario y salió a buscar lo que le habían llevado. Lo que la Policía le terminó notificando en la puerta le cambió el panorama a todo el barrio: la medida pesa sobre ella y hay una sola calle para entrar y salir.
Una vecina de la calle La Rioja, en la segunda meseta de Centenario, atravesó en pocas horas una situación que la dejó desbordada y sin respuestas: le entraron a robar dos veces a su vivienda, salió a buscar lo que le habían sacado y terminó notificada con una prohibición de acercamiento de 200 metros.
La secuencia, que parece sacada de un sinsentido, ocurrió en ese sector de la ciudad neuquina y quedó registrada en la denuncia policial a la que accedió el medio local Centenario Digital.
Primero las llamadas, después el WhatsApp
Antes de los robos, la mujer ya había recibido señales de que algo no andaba bien. Su madre atendió llamados al teléfono fijo en los que una voz le avisaba que su hija había sufrido un robo y, con esa excusa, le pedían dinero.
Poco tiempo después, la cuenta de WhatsApp de la damnificada fue hackeada. Ese fue el preludio de lo que vendría.
Los dos golpes en la propia casa
El primer robo se concretó desde el patio. Se llevaron tres sillas negras de la marca Traful que, según contó, todavía estaba terminando de pagar. El segundo fue más duro: una hidrolavadora amarilla marca Trent y una mochila con todos los útiles escolares de su hijo pequeño.
En los dos episodios, ella estaba dentro de la vivienda y no llegó a advertir el momento exacto en que los delincuentes ingresaron a su propiedad. La sensación de vulnerabilidad, según el relato, fue total.
La búsqueda desesperada por los aguantaderos
Sin respuestas y con la urgencia de recuperar lo suyo, salió junto a un amigo a recorrer la ciudad. Entraron en aguantaderos y pasaron por lugares donde suelen parar cuidacoches y personas con antecedentes policiales.
En ese recorrido, algunos hombres les fueron pasando apodos de quienes estarían detrás de los robos en Centenario. Con esos datos, y según la denuncia, armaron una suerte de investigación casera para intentar dar con los objetos. Nunca aparecieron.
La comisaría sin personal y la notificación inesperada
Mientras tanto, la mujer intentó radicar la denuncia en la Comisaría Quinta, pero no encontró personal disponible: los efectivos estaban abocados a cuatro allanamientos por otras causas en la meseta.
Fue en ese contexto cuando la Policía llegó a su vivienda con una notificación que la descolocó. La Justicia había dispuesto una orden de restricción con una medida perimetral de 200 metros respecto de una vecina que la había denunciado por supuestas amenazas.
Según informó Centenario Digital, esa denuncia la presentó una mujer del mismo barrio que, de acuerdo al relato de la damnificada, tendría vínculos con personas del ambiente delictivo de la zona. La propia afectada describió que se trata de un tema habitual en el sector y que tiene cansados a los vecinos.
La situación se complica aún más por la geografía del lugar: hay una sola calle para entrar y salir de su casa, por lo que la distancia de 200 metros se vuelve casi imposible de cumplir sin cruzarse.
La acusación contra la fiscalía
La mujer apuntó directamente contra la fiscalía. Cuestionó que, por haber intentado esclarecer lo que le pasó, ahora tenga medidas en su contra, y se preguntó por qué no hubo la misma rapidez para actuar contra quienes le robaron, cuando, según sostuvo, existen datos concretos sobre su identidad.