Le robaron el celular en Brasil y le vaciaron las cuentas: el dueño de una farmacia sanjuanina apunta a los bancos
Un empresario sanjuanino denunció que le robaron el celular en Brasil y le vaciaron las cuentas bancarias. La investigación apunta a los bancos que no habrían frenado las operaciones, y hay un dato que explica por qué el caso puede afectar a cualquier usuario.
Jorge Coll, titular de la farmacia San Martín, denunció en la Justicia de San Juan un golpe millonario que sufrió tras el robo de su teléfono en el exterior. La investigación apunta a las entidades bancarias que no habrían frenado las operaciones.
El hecho ocurrió en Brasil, pero las consecuencias se trasladaron a los tribunales sanjuaninos. Coll radicó la denuncia en la UFI de Delitos Informáticos y Estafas, y ahora el fiscal Pablo Martín evalúa si existen elementos para imputar a los presuntos responsables, tanto de la sustracción del celular como de las entidades financieras involucradas.
Según la denuncia, los delincuentes aprovecharon el robo del teléfono para acceder a las cuentas bancarias del empresario. En cuestión de días, se sustrajeron fondos de tres entidades: Banco Supervielle, Banco Galicia y la billetera virtual Naranja X.
Movimientos sospechosos y cifras millonarias
El damnificado aseguró que se realizaron alrededor de 1600 movimientos en muy poco tiempo. Entre los registros detectados, se destacan cinco transferencias concretadas en apenas 44 segundos, un ritmo que resulta llamativo incluso para operaciones automatizadas.
El perjuicio económico estimado asciende a 200 millones de pesos y cerca de 6000 dólares. Un detalle no menor: las cuentas afectadas registraban hasta entonces muy poca actividad, por lo que la sucesión de transacciones, tanto por su volumen como por su frecuencia, representó un comportamiento completamente atípico para el perfil financiero de Coll.
La sospecha sobre los bancos
La investigación intenta determinar cómo se pudieron concretar semejante cantidad de operaciones sin que los sistemas de seguridad de las entidades involucradas activaran alertas, bloquearan preventivamente los movimientos o se comunicaran con el titular para confirmar que él estaba autorizándolos.
Por eso, la denuncia no solo apunta a los autores materiales del robo del celular, sino también a las responsabilidades penales que podrían caberle a las instituciones bancarias por no haber implementado medidas de seguridad adecuadas para frenar el accionar delictivo.
El caso quedó en manos del fiscal Pablo Martín, quien ahora deberá reunir pruebas para determinar si existen méritos para imputar a los presuntos responsables. Hasta el momento, no hay detenidos ni imputados confirmados en la causa.