Le robó la propina, la empleada salió con una cuchilla y lo encaró: el final lo dejó sin palabras
Un hombre entró a una cafetería de Saavedra y se llevó la propina. La empleada lo vio, salió con una cuchilla y lo encaró. Cuando parecía que todo terminaba mal, ella tomó una decisión que lo dejó mudo.
Una escena que parece salida de una película se vivió este martes por la tarde en una cafetería del barrio porteño de Saavedra. Un hombre entró al local, se llevó la plata del frasco de propinas y se fue como si nada. Pero no contaba con que la empleada lo estaba mirando.
El hecho ocurrió en Cayenna Deli, ubicado en Amenábar al 3821, entre Paroissien y Avenida García del Río. Todo quedó registrado por las cámaras de seguridad del comercio.
El robo, paso a paso
Las imágenes muestran el momento exacto en que el hombre ingresa al local cuando Luciana Gabriela Acevedo, la empleada, no estaba detrás del mostrador. Al ver que no había nadie, se acercó al frasco donde se juntan las propinas, tomó el dinero y salió con total tranquilidad, llevándose también el carro con el que trasladaba sus pertenencias.
Pero Acevedo vio todo. Sin dudarlo, agarró una cuchilla y salió a enfrentarlo. Al notar su presencia, el hombre hizo un gesto con la mano, como pidiendo disculpas.
El cara a cara
“Dame la propina, dame la propina que sacaste”, le dijo la empleada mientras abría la puerta del local para llegar hasta él. En un primer momento, el ladrón intentó negar el robo, pero tras varios forcejeos verbales terminó reconociéndolo y devolvió el dinero.
“Dame todo, ¿está todo?”, le preguntó dos veces la joven. El hombre asintió con la cabeza, esperando quizás una reprimenda o una amenaza. Lo que recibió fue muy distinto: “Vení, te voy a dar de comer igual”.
Un gesto inesperado
La empleada dejó la puerta abierta, guardó la propina y agarró una bolsa. Adentro puso una factura y se la entregó al hombre. El delincuente, sorprendido, volvió a pedirle disculpas por el intento de robo y le agradeció por la comida.
La insólita secuencia, que combinó valentía, enojo y un final solidario, se viralizó rápidamente en las redes y dejó una imagen difícil de olvidar.