Le rompió la tobillera electrónica y lo atraparon cuando intentaba escapar a Trelew
Un joven de 23 años rompió su tobillera electrónica y violó la prisión domiciliaria en Gaiman. ¿Cómo lo atraparon? Los detalles del operativo que evitó que escapara.
Un joven de 23 años que cumplía prisión domiciliaria en Gaiman fue detenido este viernes después de que el sistema de monitoreo detectara que su tobillera electrónica dejó de funcionar. El dato encendió todas las alarmas en el Centro de Monitoreo de Trelew, que dio aviso inmediato a la Comisaría de Gaiman.
¿Qué pasó con la tobillera?
Alrededor de las 18 horas, el sistema de monitoreo detectó una interrupción en la comunicación de la tobillera electrónica del joven. Desde el Centro de Monitoreo de Trelew se alertó a la Comisaría de Gaiman, que envió personal al domicilio donde el joven debía cumplir la medida.
Al llegar, los efectivos constataron que el joven no estaba en el lugar. En la vivienda encontraron la tobillera electrónica dañada, lo que confirmó que el joven la había roto para intentar evadir el control judicial.
Un operativo que dio resultados
La alerta puso en marcha un operativo conjunto entre la Comisaría de Gaiman y la nueva División Policial de Investigaciones del VIRCh. Los efectivos lograron localizar al joven en una parada de colectivos cerca de su domicilio, aparentemente intentando trasladarse hacia Trelew.
El comisario Damián Lacanette, jefe de la seccional policial valletana, explicó que el detenido habría incumplido otras pautas de conducta de la prisión domiciliaria, además del daño a la tobillera.
Antecedentes y situación judicial
El joven se encuentra detenido en la Comisaría Primera de Trelew, a la espera de una audiencia de control de detención que se realizará durante la jornada en la Oficina Judicial. Según Lacanette, cumple una condena por reiteración de delitos, y una de sus últimas sentencias corresponde a un robo agravado por escalamiento ocurrido en Trelew, en jurisdicción de la Comisaría Segunda.
El detenido llevaba aproximadamente siete meses bajo el régimen de prisión domiciliaria.