Le sacó dos dientes a su expareja y la Justicia lo trata como un caso menor: la furia de la querella
¿Cómo hizo para sacarle dos dientes y fracturarle la nariz y aun así la Justicia lo trata como un caso menor? El juicio arranca este miércoles en Recreo y la querella va con todo.
Un juicio que arranca este miércoles en el Juzgado Correccional de Tercera Nominación volverá a poner bajo la lupa un episodio de violencia de género ocurrido hace tres años en Recreo. Carlos Díaz está acusado de agredir a su expareja, Romina, y la querella cuestiona con dureza la calificación legal que recibió la causa: lesiones leves agravadas, cuando para la acusación las secuelas fueron gravísimas.
La abogada Silvia Barrientos detalló las lesiones que sufrió la víctima. Según explicó, el ataque le provocó la pérdida de dos dientes, la fractura del tabique nasal y una desfiguración del rostro. "Dos dientes sacados y quebraduras en el tabique nasal", enumeró la letrada, que consideró insuficiente el encuadre que finalmente quedó plasmado en el expediente.
Pruebas que no alcanzaron para cambiar la carátula
Durante la investigación se incorporaron fotografías, informes médicos, estudios odontológicos, radiografías y otros elementos probatorios. Barrientos contó que en esa etapa hubo un fuerte debate para intentar que el caso fuera calificado como lesiones graves. "Fue un duro debate durante el proceso de investigación, de tratar de calificarlo como lesiones graves", señaló en diálogo con Radio El Esquiú 95.3, en La Mañana de El Esquiú.
La abogada también apuntó contra los tiempos de la Justicia. "Son las agonías de los largos tiempos que maneja la Justicia, que no se compadecen con los tiempos de las víctimas", sostuvo. Y agregó que sentarse en un juicio representa para quien sufrió la violencia una carga emocional enorme: "Ir a un juicio, obviamente, es un sufrimiento espiritual terrible".
Qué pasará con el acusado
Díaz llega al debate en libertad, aunque durante un período estuvo privado de su libertad y después cumplió bajo tobillera electrónica. La querella pedirá una condena de cumplimiento efectivo. "Mañana habremos de pedir por supuesto una condena y que sea efectiva", afirmó Barrientos.
El acusado y la víctima tienen una hija en común. Según la abogada, la niña también presenta secuelas derivadas de la violencia que se ejerció contra su madre. Romina continúa con acompañamiento psicológico, y la letrada destacó el rol de los grupos de mujeres que acompañan a las víctimas.
La expectativa de la querella está puesta en el desarrollo del debate y en que la valoración de las pruebas permita modificar la respuesta penal frente a la gravedad de las lesiones denunciadas.