Leópolis bajo fuego: el ataque diurno de Rusia que estremeció el corazón histórico de Ucrania
Un ataque con más de 400 drones rusos iluminó el cielo de Leópolis a pleno día. ¿Qué provocó el impacto en el corazón histórico, patrimonio de la humanidad, y por qué las autoridades hablan de un hecho sin precedentes?
Un bombardeo masivo con más de 400 drones rusos alcanzó a plena luz del día el centro histórico de Leópolis, a escasos 70 kilómetros de la frontera con la OTAN, dejando una estela de heridos y daños en un patrimonio de la humanidad. Las autoridades ucranianas calificaron la ofensiva como un acto brutal que marca un escalamiento en los ataques lejos del frente de combate.
El ataque de este martes se concentró en el núcleo urbano de Leópolis, una ciudad cuyo valor cultural es reconocido por la Unesco. Los vehículos aéreos no tripulados impactaron en edificios residenciales y provocaron un incendio en el recinto que alberga la iglesia de San Andrés, del siglo XVII, y el monasterio bernardino.
El alcalde Andrí Sadoví informó a través de Telegram que, hasta el momento, se registran al menos 22 personas heridas de diversa gravedad en los hospitales de la ciudad. Los drones alcanzaron tanto un edificio de nueve plantas en el distrito de Sykhiv como viviendas privadas e infraestructura crítica en otras zonas de la provincia.
Una escala inédita de violencia
Portavoces militares ucranianos destacaron la magnitud y el momento del ataque. Yuri Ignat, de la fuerza aérea ucraniana, declaró: “A una escala así, es casi una primera vez. No recuerdo que haya habido bombardeos en pleno día con un número tan importante de drones”.
La ofensiva no se limitó a Leópolis. Oleadas de drones Shahed, de diseño ruso-iraní, también alcanzaron las ciudades de Ternópil, Vínnitsa, Ivano-Frankivsk, Zhitómir, Zaporiyia y Dnipró, causando múltiples heridos y víctimas mortales. En total, los bombardeos de esta jornada dejaron al menos tres fallecidos en el país.
Maksim Kozitskí, jefe de la Administración Militar Regional de Leópolis, detalló que los ataques dañaron objetos de infraestructura crítica, subrayando el carácter estratégico de los blancos elegidos por las fuerzas rusas.
La condena internacional y la acusación de terrorismo
La reacción del gobierno ucraniano fue contundente. La primera ministra, Yulia Sviridenko, denunció en la red social X: “Rusia está atacando un centro urbano concurrido a plena luz del día”. Sviridenko afirmó que “solo la fuerza, sanciones inflexibles y acciones decisivas pueden detener a Rusia”.
Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores, Andrí Sibiga, emitió un comunicado enfatizando el valor del sitio atacado. “Rusia ha atacado brutalmente la parte central de Leópolis, una ciudad de valor cultural excepcional y Patrimonio de la Humanidad de la Unesco”, subrayó.
Sibiga no dudó en equiparar las acciones rusas con el terrorismo, señalando que “Rusia está haciendo lo mismo que el régimen iraní en Medio Oriente, pero en el corazón mismo de Europa. Rusia está demostrando su condición de Estado terrorista”. El canciller también pidió una respuesta inmediata al director general de la Unesco, Jaled al Anani.
Este ataque masivo y diurno contra una ciudad símbolo del patrimonio cultural ucraniano, y tan próxima a la frontera de la Unión Europea, representa un nuevo y alarmante capítulo en la estrategia de bombardeos rusos, llevando la guerra directamente a centros urbanos históricos lejos de la línea del frente.