Les dijeron que la ley ya no perdona a los menores: la cifra que los dejó mudos
Les hablaron de la nueva ley que baja la edad de punibilidad y esperaban una catarata de casos: los números que les mostraron sobre cuántos adolescentes entran al sistema penal los dejaron en silencio.
Alrededor de 150 estudiantes de tres colegios secundarios de Santa Rosa participaron de una serie de charlas sobre la implementación de la ley que bajó de 16 a 14 años la edad de punibilidad. Las actividades formaron parte del programa “Educación + Justicia”, impulsado por el Superior Tribunal de Justicia de La Pampa con respaldo del Ministerio de Educación y declaración de interés legislativo.
La defensora penal Paula Arrigone visitó el colegio secundario Barrio Aeropuerto y disertó ante los alumnos de los últimos tres años. Allí explicó que el 5 de septiembre entró en vigencia la ley nacional 27.801 y que La Pampa ya adaptó su normativa con cambios en la ley de Procedimiento Penal para Adolescentes.
Qué cambió con la nueva ley
Según detalló la funcionaria, la norma “amplió los delitos por los que un adolescente puede ingresar al sistema penal juvenil”. Antes no eran punibles los hechos con penas de hasta dos años de prisión, como lesiones leves, daño simple o hurto simple. Con el esquema actual, en cambio, ya no rigen excepciones.
Los jóvenes consultaron sobre el accionar de las fuerzas de seguridad en la vía pública. Arrigone aclaró que la policía está facultada para pedir identificación y realizar detenciones en flagrancia o bajo orden judicial, aunque remarcó que cualquier ciudadano tiene derecho a denunciar situaciones de maltrato.
La cárcel como último recurso
La defensora penal María Silvina Blanco Gómez estuvo en el colegio secundario Profesor Julio Alejandro Colombato frente a más de sesenta estudiantes del turno tarde. Sostuvo que la normativa aprobada por el Congreso busca que el adolescente asuma la responsabilidad de sus actos.
“La cárcel es el fin último, ya que previamente existen muchas soluciones alternativas para que los jóvenes puedan resocializarse”, afirmó Blanco Gómez. Entre esas alternativas mencionó el cumplimiento de pautas de conducta, la asistencia escolar, el resarcimiento económico, los pedidos de disculpas o las restricciones de acercamiento.
El dato que desmintieron
Blanco Gómez y el fiscal Andrés Torino también disertaron ante sesenta alumnos del colegio secundario Tomás Mason. Ambos profundizaron sobre la proporcionalidad de las penas y desmitificaron las estadísticas delictivas locales: de las 12.000 causas penales que se inician por año en Santa Rosa, solo entre 300 y 350 involucran a adolescentes, menos del tres por ciento del total.




