Llamaron al 911 por un posible secuestro, pero la puerta se abrió y todo se complicó
Un llamado al 911 encendió las alarmas en un barrio de la capital jujeña. Cuando la policía llegó, la puerta se abrió y un hombre recibió a los gritos a los efectivos. Lo que encontraron después, adentro de la casa, cambió por completo el operativo.
Una mujer fue rescatada en un domicilio de avenida Párroco Marshke, en la capital jujeña, tras un operativo policial que comenzó con una alerta por un posible secuestro. El hecho ocurrió el pasado martes por la tarde, cuando personal del Centro de Monitoreo 911 dio aviso a efectivos de la Unidad Regional 1.
Los policías llegaron al lugar y entrevistaron a los moradores, quienes aseguraron que nadie había llamado al 911. En ese momento, desde el interior de la vivienda salió un hombre que, de manera agresiva, comenzó a insultar a los uniformados. Esa reacción motivó su demora.
La insistencia que destrabó todo
Ante la actitud del hombre, y de manera preventiva, el personal policial volvió a hablar con la moradora y le preguntó si había alguien más en la casa. La mujer terminó admitiendo que en el piso superior se encontraba otra persona.
Gracias a la insistencia de los efectivos, la víctima logró descender. Al dialogar con los policías, manifestó que estaba en la vivienda en contra de su voluntad y que había sufrido diversos tipos de abusos.
Con esa evidencia, se activó el protocolo para la protección y asistencia a víctimas de violencia familiar y/o de género.
Finalmente, los auxiliares de la justicia trasladaron al sindicado hacia la dependencia policial, donde quedó alojado a disposición de la Justicia.
