Llamó al 911 por drogas en Ceres y terminó destapando un plan contra Pullaro
El llamado al 911 entró como una denuncia por venta de drogas en Ceres. Minutos después, la misma persona volvió a marcar para hablar de un sicario, un arma y el gobernador. Lo que encontraron en el allanamiento terminó de complicar a un vecino de 66 años.
Un llamado al 911 que en principio parecía rutinario derivó en una causa de alto voltaje en el sur santafesino. La Justicia investiga la presunta contratación de un sicario para matar al gobernador Maximiliano Pullaro, y este sábado un hombre de 66 años quedó detenido tras una serie de allanamientos en Ceres.
Las medidas las dispuso el fiscal Emiliano Odriozola, del Ministerio Público de la Acusación (MPA), y se ejecutaron en tres domicilios del departamento San Cristóbal: calle Matheu al 900, la esquina de Echagüe y Mariano Vera, y Remedios de Escalada de San Martín al 800.
El gobernador había estado en esa ciudad el martes 27 de octubre, para inaugurar obras. Ese dato, según la pesquisa, es central para entender el entramado que se intenta reconstruir.
El detenido y el arma secuestrada
En la vivienda de Matheu al 900 fue aprehendido el principal sospechoso, identificado como P. A. P., de 66 años. Allí los agentes encontraron un revólver calibre .32 largo con cinco cartuchos en el tambor, en buen estado de conservación y en condiciones de disparo.
Tras los procedimientos, la Jefatura de la Policía de Investigaciones (PDI) informó el resultado a Odriozola. El fiscal dispuso que el hombre siga privado de su libertad, sea trasladado a Medicina Legal para un examen físico y luego alojado en una dependencia policial bajo custodia permanente.
La calificación legal provisoria del caso es tenencia ilegítima de arma de fuego y municiones de uso civil.
La denuncia que encendió las alarmas
Todo arrancó el miércoles 28 de octubre, pasadas las 5 de la mañana. Una persona llamó al 911 para denunciar presuntos puntos de venta de drogas en Ceres, pero en la misma comunicación advirtió sobre un posible atentado contra Pullaro, que había visitado la ciudad el día anterior.
Según el relato del denunciante, cuatro vecinos de Ceres —P. A. P., G. C., J. D. y R. I.— habrían contratado a un sicario en la localidad de Selva, en Santiago del Estero. Además, otro hombre, M. A. G., sería el encargado de trasladarlo, y ya se habría elegido una vivienda desde donde se concretaría el supuesto ataque. El propietario del inmueble fue identificado como A. Z.
En menos de diez minutos, la misma persona volvió a comunicarse con el 911 en dos oportunidades y reiteró la información.
Las medidas que ordenó el fiscal
La operadora que atendió el llamado grabó la comunicación, advirtió la gravedad de lo que escuchaba y dio aviso a sus superiores, que se pusieron en contacto con Odriozola. El fiscal activó una batería de medidas urgentes.
Primero pidió confirmar que Pullaro había estado en Ceres el martes 27 de octubre. También ordenó identificar al denunciante, determinar desde qué número telefónico se hicieron las llamadas y, de ser posible, establecer el lugar desde donde se comunicó. Además, dispuso preservar y custodiar de forma permanente la grabación.
Bajo dos condiciones que consideró clave —sigilo y rapidez—, el fiscal ordenó identificar a las seis personas mencionadas y establecer qué vínculos las unen. También mandó reconstruir sus movimientos desde el lunes 26 de octubre con imágenes de cámaras de videovigilancia públicas y privadas, identificar al presunto sicario y verificar si las fuerzas de seguridad habían registrado amenazas o intimidaciones ligadas a la presencia del gobernador en la ciudad.
La causa sigue en plena etapa de investigación y ninguna de las personas mencionadas cuenta con condena firme.