Llamó al 911 y confesó: "Tengo secuestrada a mi pareja y la voy a matar"
Una vecina de Temperley llamó al 911 para pedir auxilio. Su pareja también había llamado, minutos antes, y confesó lo que estaba por hacer. Cuando la Policía entró a la casa, ya era tarde.
La fiscal Marcela Juan, de la UFI 16 de Lomas de Zamora, pidió la elevación de la causa por el femicidio de Noelia Carolina Rivero, cometido el 29 de mayo en una vivienda de Temperley. Por el hecho está detenido Tomás Adrián Núñez, la pareja de la víctima, quien permanece alojado en la Unidad Nro. 34 de Melchor Romero, un establecimiento para internos con problemas psiquiátricos.
Fuentes judiciales confirmaron a Diario Conurbano que todos los informes psiquiátricos del expediente coinciden: Núñez es inimputable. Por eso, una vez que la Justicia de Garantías haga lugar al pedido y la causa llegue a un tribunal, los jueces determinarían que el hombre siga internado en una unidad neuropsiquiátrica y sea declarado inimputable, al no poder afrontar un juicio oral.
Poco después del hecho trascendió que Núñez, de 37 años, tenía una adicción severa a los estupefacientes, en particular al paco.
La llamada que desató todo
El sábado del femicidio, alrededor de las 13, Núñez llamó al 911 desde la casa de Lavalle al 1700, en Temperley, donde tenía cautiva a Noelia. "Tengo secuestrada a mi pareja y la voy a matar", le dijo a la operadora, y le pasó la dirección de la vivienda.
Antes de que llegara la Policía, el hombre se comunicó con su hermana. Le contó que Noelia le había sido infiel con su propio hermano, que vivía en el fondo del terreno. "Los voy a matar a los dos y después me mato. Ni vengas", le dijo. La mujer apenas alcanzó a avisarle al hermano de ambos que no fuera a la casa.
Cuando los policías arribaron, Núñez no abrió la puerta. Muy nervioso, les dijo que estaba todo bien. Noelia, con un hilo de voz, confirmó la versión de su pareja, pero agregó: "Pero él no me deja salir".
Mientras los efectivos informaban a la fiscal Marcela Juan, la propia Noelia volvió a llamar al 911. Pidió una ambulancia y advirtió que su pareja la quería matar. Con ese aviso y el aval de la fiscal, los policías irrumpieron en la vivienda, aunque no fue sencillo: Núñez había puesto varias trabas.
En ese momento se escucharon golpes y gritos. Todo indica que el hombre se dio cuenta de que Noelia había llamado al 911 y decidió matarla. Cuando los agentes llegaron a la habitación, Núñez tenía heridas superficiales en los brazos y el cuello, producto de cortes que se habría provocado. Noelia ya había sido asesinada de varios puntazos.